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Francia: comunistas y socialistas logran unirse para las legislativas

Luego de semanas de negociación, los principales partidos de izquierda de este país han alcanzado acuerdos parciales para ir juntos a las elecciones legislativas.


El Partido Comunista Francés (PCF) aprobó este martes –3 de mayo– su entrada en la alianza de la izquierda, comandada por La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, para las próximas elecciones legislativas de junio.

“Queremos federar sobre la base de un programa ambicioso todas las fuerzas que lo comparten, respetando su pluralidad y su autonomía”, escribió el PCF en un comunicado que recoge la cadena BFMTV.

“El 3 de mayo de 1936, el Frente Popular ganó las elecciones legislativas. El 3 de mayo de 2022 nos juntaremos en una Nueva Unión Popular Ecológica y Social”, escribió en Twitter el secretario nacional de los comunistas, Fabien Roussel.

El acuerdo alcanzado ha contado con el apoyo de una amplia mayoría del partido, que presentará su candidatura en 50 distritos electorales, esperando ganar en al menos 11 de estos.

Salario mínimo a 1.400 euros netos, subidas salariales, jubilación a los 60 años, congelación de precios y transición ecológica son algunos de los puntos en las que ambas fuerza han coincidido, aunque no se ha precisado nada referente a una posible renuncia a la energía nuclear, tal y como defienden los comunistas.

“La mayoría pluralista que queremos constituir se basará en grupos parlamentarios de cada uno de los componentes y se dotará de un intergrupo para completar y continuar este trabajo conjunto después de las elecciones”, explica.

Los comunistas se suman a los partidos franceses de La Francia Insumisa y Europa Ecología Los Verdes, quienes alcanzaron este domingo un acuerdo histórico para las elecciones legislativas del 12 y el 19 de junio, a la espera de que se pueda incluir en la coalición al Partido Socialista (PS).

Jean-Luc Mélenchon, el líder de La Francia Insumisa (LFI) obtuvo casi el 22 % de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y no oculta su deseo de ser primer ministro tras las parlamentarias, previstas para el 12 y el 19 de junio. Por ello, busca una alianza de izquierdas entre su partido, el PS, Europa Ecología Los Verdes (EELV) y el Partido Comunista Francés (PCF).

El objetivo es impedir una mayoría en el Parlamento favorable a Macron, reelegido el 24 de abril frente a su rival ultraderechista Marine Le Pen, e impedir así reformas como el retraso de la edad de jubilación de 62 a 65 años, impopular entre votantes de izquierda.

Gran parte de los franceses, según dos sondeos publicados justo después de su reelección, quieren que el mandatario centrista pierda la mayoría parlamentaria, que goza desde 2017 en la Cámara Baja, lo que abriría la puerta a la “cohabitación”.

Francia ya conoció este modelo en el pasado. En 1997, Jacques Chirac nombró como primer ministro al socialista Lionel Jospin. El presidente conservador había sido previamente el primer ministro entre 1986 y 1988 de su predecesor socialista, François Mitterrand.

Jospin llegó al puesto de primer ministro precisamente tras la alianza de partidos en una “izquierda plural”, liderada por el socialista y en la que participaron entonces los ecologistas, los comunistas y el Partido Radical de Izquierda (PRG).

La actual “Nueva Unión Popular”, de completarse, estaría liderada por Mélenchon, máxime cuando el resto de formaciones obtuvo menos de un 5 % de votos en la pasada presidencial.

La extrema derecha, liderada por la excandidata Marine Le Pen, también empezó a realizar movimientos para consolidar un bloque fuerte de su agrupación política de cara a las elecciones legislativas.

Marine Le Pen logró acumular un fuerte capital electoral después de participar en más de tres elecciones presidenciales. Sumado a eso, nuevas figuras más radicales de la extrema derecha han empezado a ganar una creciente fuerza electoral en el panorama político del país.

*Con información de la AFP.