mundo

Reabre Machu Picchu: buenas noticias para los visitantes del monumento arqueológico

El cierre se había decretado para prevenir el contagio con coronavirus ante el rebrote que se presentó a comienzos de este año.


El sector turístico ha sido uno de los más afectados por el coronavirus debido a las restricciones impuestas por los diferentes gobiernos para evitar la propagación de la pandemia, tanto en la primera etapa que se inició en marzo de 2020 como el rebrote de comienzos de este año.

Y aunque se mantienen los controles, la puesta en marcha de la vacunación ha permitido que se reabran algunas actividades, así sea de manera parcial.

La ciudadela inca de Machu Picchu, joya del turismo en Perú, reabrirá este lunes con aforo del 40 %, tras permanecer cerrada todo febrero por una cuarentena destinada a reducir los contagios de covid-19.

“Reabrimos la ciudadela el lunes 1.° de marzo con 40 % de aforo. Podrán ingresar unos 897 visitantes diariamente bajo estrictos protocolos sanitarios“, dijo a la AFP una fuente del Ministerio de Cultura.

Tras permanecer cerrada en 2020 casi ocho meses por la pandemia, la ciudadela de piedra reabrió en noviembre, pero tuvo que cerrar otra vez el 31 de enero en un nuevo golpe para el turismo, el sector más afectado por la pandemia en Perú.

Ahora podrá recibir solo el 40 % de los 2.244 visitantes autorizados anteriormente, pero de todos modos impulsará la reactivación económica de la región de Cusco, según su gobernador Jean Paul Benavente.

“Tenemos que reactivarnos y mirar hacia adelante”, dijo Benavente a la radio RPP, tras indicar que en 2020 la región dejó de percibir unos 1.400 millones de dólares por la ausencia de turistas.

“Existen corredores seguros para los turistas. Hay que reactivarnos con mucha fuerza, pero de manera gradual y responsable”, añadió.

En 2020 Machu Pichu dejó de percibir unos 1.400 millones de dólares por la ausencia de turistas.
En 2020 Machu Pichu dejó de percibir unos 1.400 millones de dólares por la ausencia de turistas. - Foto: Pixabay

La región de Cusco registra este año 14.395 casos de coronavirus y 493 decesos, y sigue siendo de “nivel muy alto” de contagios, según el gobierno.

Sin embargo, “no hay ningún indicio de que alguna persona se haya contagiado en Machu Picchu”, expresó a la AFP la fuente del Ministerio de Cultura, que pidió mantener el anonimato.

La ciudad de Cusco, cabecera regional, es la antigua capital del imperio inca. Vive principalmente del turismo, lo mismo que los poblados del Valle Sagrado de los Incas, donde se encuentra la ciudadela construida en el siglo XV.

Machu Picchu y los demás sitios arqueológicos de Perú fueron cerrados el 31 de enero debido al incremento de contagios de covid-19 con la segunda ola de la pandemia.

Sin embargo, el Gobierno decidió el miércoles no prolongar la cuarentena que regía en varias provincias del país desde entonces, aduciendo una desaceleración de los contagios y la compleja situación económica.

El PIB peruano cayó 11,12 % en 2020, pero la caída fue mucho mayor en el sector de turismo (-50,45 %), según cifras oficiales.

Machu Picchu (montaña vieja en lengua quechua) es el cartón postal del país andino. Colocó a Perú en el mapa turístico mundial a mediados del siglo XX y fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1983.

Un reciente estudio publicado por la Sociedad Geológica de Estados Unidos sugiere que los incas decidieron construir este santuario justo en un lugar donde se encuentran varias fallas geológicas. “La ubicación de Machu Picchu no es una coincidencia”, dijo en un comunicado Rualdo Menegat, geólogo de la Universidad Federal Rio Grande do Sul de Brasil y autor de la investigación.

Según la investigación de Menegat, Machu Picchu está construida sobre una matriz de fallas y fracturas geológicas.

Varias de estas fracturas coinciden con las principales fallas que dieron origen a las montañas de los Andes centrales durante los pasados 8 millones de años. Algunas de las fallas van en sentido noreste-suroeste y otras tienden a ir de noroeste a sureste, formando una X en cuyo centro está Machu Picchu.

Los análisis de Menegat muestran que varios edificios, escaleras y sectores urbanos de Machu Picchu, así como los campos de agricultura que la rodean, se construyeron siguiendo la orientación de estas fallas en X.

“El diseño claramente refleja la matriz de fracturas que subyace la ciudad”, dice Menegat. Este patrón también se ha observado en otras antiguas ciudades incas como Ollantaytambo, Pisac y Cusco.

*Con información de la AFP.