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EJERCITO NACIONAL
Libreta militar: cómo entrar en la ley de amnistía y definir su situación - Foto: Guillermo Torres

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¡Atención! Mientras cumplía labores humanitarias, fue secuestrado un soldado del Ejército

El hecho se habría dado en el municipio de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, mientras los uniformados entregaban agua potable. Otro militar logró huir del lugar.

Los ataques contra miembros de unidades militares, ya sean aislados o cuando no hay confrontación, siguen siendo la estrategia de los ilegales, que esta vez aprovecharon que dos soldados profesionales estaban brindando ayuda humanitaria a la comunidad entregando agua potable en un camión, cuando llegaron sujetos armados y secuestraron a uno de ellos.

Según el primer reporte de las autoridades, eran dos los militares que se encontraban auxiliando a la población, los soldados profesionales Jeison Martínez Tapias y Wálter Jiménez Orjuela. Ellos tomaron ruta hacia la zona del Alto del Mirador, en un carrotanque marca International, de placa DIW-807. En el momento en que atendían a las personas de la vereda llegaron dos hombres en una motocicleta azul, encañonaron al soldado Martínez, quien se encontraba en la cabina, y luego lo subieron a la moto y se lo llevaron con ruta al sur.

Al ver lo sucedido, y ante la imposibilidad de actuar, Orjuela, el otro soldado que estaba entregando agua potable a la población, se escabulló entre la maraña y de este modo evitó ser víctima del plagio. Cuando se vio a salvo, tomó el carrotanque y condujo durante más de tres kilómetros hasta llegar al Puesto de Mando Militar (PMM) más cercano en donde dio el reporte del secuestro de su compañero Martínez.

En este caso, se trata otra vez del municipio de Tibú, donde pese a la constante presencia de las autoridades, los hechos de violencia se registran con regularidad y por diferentes actores armados y hasta civiles.

La semana pasada el país asistía sorprendido a la retención de 180 soldados por parte de familias erradicadoras de mata de coca, quienes consideraban que el Gobierno no estaba cumpliendo con las promesas hechas a la población.

Sin embargo, desde las autoridades planteaban otra hipótesis. Los cables informativos del comando del Ejército sobre estos hechos, conocidos por SEMANA, demuestran que el grupo armado ilegal busca ganar de 24 a 72 horas para mover los cargamentos de cocaína, sembrar minas antipersona en el área de erradicación y muy probablemente instalar francotiradores que puedan asesinar a miembros de la fuerza pública.

En la mitad está el narcotráfico que utiliza a los campesinos para evitar a toda costa la destrucción de cultivos ilegales, cuya producción es vendida en Estados Unidos y Europa por millones de dólares y euros. Con la libertad de los militares secuestrados, el mensaje que quieren dejar el gobierno Duque y la cúpula militar es que la erradicación “no se negocia, no se concierta”, según dijo una fuente del Ministerio de Defensa.

Días antes, en el casco urbano de Mitú se presentó otro hecho, nuevamente a manos de la comunidad, cuando fueron descubiertos dos ladrones que fueron detenidos por los pobladores y posteriormente fueron asesinados. En este caso, las autoridades revisan si algún grupo ilegal ordenó la muerte de los delincuentes.

En días pasados circuló un video en el que se aprecia a Alexánder José Fernández Rodríguez, de apenas 15 años, y a Jackson Enrique Arriaga, de 23, cuando son detenidos por un grupos de personas en zona rural de Tibú (Norte de Santander) luego de que ambos fueran sorprendidos robando prendas de vestir de algunos comercios en ese municipio. Fueron asesinados.

El video fue grabado el viernes 8 de octubre. En este se aprecia a los jóvenes de nacionalidad venezolana atados de las manos. Después fueron retenidos por unos hombres y rematados por integrantes de grupos ilegales en una carretera del municipio.

Alexánder José Fernández Rodríguez y Jackson Enrique Arriaga fueron hallados en una esquina del barrio Largo, a escasos tres kilómetros de donde fueron retenidos y humillados.