Cuando Antanas Mockus supo que 540.000 personas lo eligieron como senador se le quebró la voz. "No podemos vivir en la cultura del miedo. No podemos quedar atrapados entre Iván Duque y Petro. Es necesario ahora escribir un cuento más bonito", dijo el día de su victoria, cuando logró ser el segundo senador más votado del país. Hoy esa alegría está empañada, el Consejo Nacional Electoral votará en sala plena si declara nula su elección, por una aparente inhabilidad. Sin embargo, el magistrado ponente, Luis Bernardo Franco, pidió que se suspendiera la audiencia pública de este martes, y se convocara nuevamente para el 4 de julio para atender la solicitud de la Procuraduría y practicar más pruebas.
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En las últimas horas, la Procuraduría le dio un espaldarazo a Mockus. El procurador Nicolás Yepes, delegado ante el CNE para los escrutinios del 11 de marzo, pidió que se valoren nuevas pruebas al considerar que “en el material probatorio no resulta evidente la intervención de Antanas Mockus en la gestión del negocio celebrado con Corpovisionarios por Colombia, en tanto el mismo fue suscrito por el director ejecutivo de esa entidad”, como explicó en una misiva dirigida al magistrado Bernardo Franco Ramírez, autor de la ponencia.

Como parte del proceso, Mockus envió una versión libre y espontánea en la que argumenta por qué no incurrió en una inhabilidad. Recordó que en este momento no tiene ningún cargo en Corpovisionarios, pues renunció el 19 de marzo, después de ser elegido senador. Además, que desde hace 12 años no ha firmado "uno solo de los contratos y convenios", pues desde 2006 delegó la representación legal al director ejecutivo Henry Samuel Murraín.
En cuanto a su conocimiento sobre el convenio con la Agencia de Cundinamarca para la Paz y el Posconflicto, Mockus aseguró que en sesión del Consejo Directivo -al cual asiste- el director ejecutivo rindió informe de su gestión de proyectos dentro de los que se encontraba ese convenio, "por lo cual supe que se encontraba en etapa de gestión". Sin embargo, Mockus aclara que no realizó "ninguna gestión para obtener la adjudicación del convenio de asociación... la gestión de proyectos está a cargo exclusivo de la Dirección Ejecutiva", y que no se reunió con los funcionarios de la agencia ni de la Gobernación de Cundinamarca para precisar detalles del contrato.
Versión libre y espontánea de Mockus by Semana on Scribd
Sin embargo, para la Procuraduría esta “no fue una verdadera declaración libre y espontánea”, porque Mockus pudo dar luces sobre otros aspectos, y por eso solicitan al CNE que pueda declarar de manera personal y directa –no por escrito- para que tenga la oportunidad de aclarar por ejemplo “la forma cómo se ejerció la delegación de funciones por parte del director ejecutivo de Corpovisionarios por Colombia y la existencia o no de interés del declarante de celebrar el contrato con la Agencia de Cundinamarca para la Paz y el Posconflicto”.
La Procuraduría considera que es importante la declaración de Mockus, "quien ejerce una vocería muy importante de los sectores sociales y políticos que propugnan por la transparecia y las buenas prácticas en las instituciones públicas". Esta petición fue acogida, y Mockus será escuchado el próximo 29 de junio a las 8 am en el CNE.
El Ministerio Público también pidió la ampliación de declaración de Henry Samuel Murrain para “dilucidar cuáles fueron las gestiones del señor Mockus que pudo adelantar para obtener el contrato para la entidad que lo celebró”.
Sin embargo, aun con la petición de la Procuraduría Mockus está en la cuerda floja. El CNE puede negar su acreditación como senador. Ante esta posibilidad las consecuencias son jurídicas y políticas. Primero porque quienes defienden a Mockus consideran que ya no es competencia del CNE decidir si está inhabilitado.
"Los demandantes debieron haber presentado sus puntos de vista antes de la elección de manera que se pudiera definir si se mantenía o no la inscripción y ahí sí hubiera podido dar su decisión el CNE. Pero ya pasada la elección y con los 540.000 votos, ya no le corresponde la decisión", aseguró a SEMANA el senador Antonio Navarro.
Por tanto, en el Partido Verde creen que quien debe resolver el caso es el Consejo de Estado. "Si no existe la inhabilidad el CNE no puede extralimitarse en su función y no puede de manera extemporánea negar la inscripción de una persona que ya fue elegida por más de 500.000 ciudadanos", explicó el senador Antonio Sanguino a esta revista.
Sin embargo, el CNE tiene que resolver la socicitud de revocatoria de la inscripción, en caso de que haya mayoría y no declaren la elección de Mockus entonces esto sería demandable ante el Consejo de Estado.
La parte más espinosa está en el lado político. Mockus llegaría al Congreso a hacer contrapeso al gobierno de Iván Duque. La autoridad que le dan medio millón de votos y su vida pública sin mancha le daría a la oposición legitimidad.
“Mockus va a elevar la calidad del debate público en el Congreso. Es un paradigma y un símbolo de la decencia en Colombia, sin Mockus quien pierde es el Congreso realmente. En caso de que en el CNE se niegue su acreditación es una bofetada, una afrenta a alguien que representa la decencia pública en Colombia, es un pésimo mensaje de parte del CNE”, aseguró Sanguino.
El apoyo para Mockus ha venido incluso desde el mismo presidente Juan Manuel Santos. Incluso el senador Roy Barreras dijo que demandar la curul de Mockus es "como tirarle piedra a la Virgen Maria".
Sin embargo, también están quienes dicen que la ley es para todos y que la discusión no puede girar en torno a cuántos votos obtuvo sino a si está o no inhabilitado. Para el politólogo de la Universidad del Rosario Yann Basset, "lo de los votos no es suficiente, porque suena un poco a estado de opinión, y a que cualquier fuerza popular es legítima. Tampoco, digamos que hay leyes que hay que respetar, en este caso es un tecnisismo, pero si resulta que efectivamente está inhabilitado no podría posesionarse", aseguró a SEMANA.
Además, Basset cree que si efectivamente Mockus estaba inhabilitado eso iría en contra del discurso de la ética. Y aunque es un golpe para él, no es uno muy fuerte porque no se le acusa de haber cometido ningún delito. "No es un caso análogo a los de las sillas vacías, de los congresistas que son destituídos por cometer un delito. Es perfectamente posible que Mockus pensara realmente que no estaba inhabilitado, es una disputa jurídica", explicó el politólogo.
Sin embargo, el Partido Verde sin Mockus sentiría el golpe político, y aunque conservaría las curules perdería a su adalid contra la corrupción, al profesor que se ha convertido en el símbolo de la decencia en Colombia.
