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La hipótesis de la investigación de la Corte contra Uribe es que el expresidente habría dado la orden para la compra de votos en la costa a favor de la campaña de Iván Duque. Por eso es clave indagar el rol de Caya Daza en todo el asunto. - Foto: Instagram josehernandezaponte

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Corte no enviará a la Fiscalía el caso en que se investiga a Uribe por la ñeñepolítica

La Sala de Instrucción continuará adelantando la investigación preliminar contra el expresidente por la presunta compra de votos en campaña de 2018 que llevó a Iván Duque a la Presidencia. Asegura que a pesar de la renuncia de Uribe al Senado, el fuero en este caso se mantiene.

Hasta hace unas semanas había en la Corte Suprema 18 procesos contra el expresidente Álvaro Uribe. Luego de su renuncia al Senado, esos expedientes empezaron a migrar a la Fiscalía. Fue lo que ocurrió con el caso que mantiene en casa por cárcel al líder del Centro Democrático, por presunta manipulación de testigos, y con el expediente conocido como la masacre de El Aro.

Y lo mismo ocurrirá con casi todos los procesos, casi porque se acaba de producir la primera gran sorpresa: el expediente por la ñeñepolítica seguirá bajo tutela de los magistrados de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, órgano al que el exmandatario ha descalificado como el que más.

La Sala de Instrucción continuará adelantando la investigación preliminar por presunta compra de votos en campaña de 2018, debido a que en este caso a Uribe se le extiende el fuero de congresista teniendo en cuenta que en los hechos investigados supuestamente participó activamente una integrante de la Unidad de Trabajo Legislativo, María Claudia Daza, más conocida como Caya Daza.

La mujer se encuentra fuera del país y está distanciada del expresidente. Daza es coprotagonista muchos de los audios en que se escucha al fallecido ganadero y testaferro José ‘Ñeñe’ Hernández cuando conversa acerca de su apoyo a la campaña del candidato del Centro Democrático a la Presidencia en 2018, el hoy jefe de Estado Iván Duque.

El problema es que el apoyo del Ñeñe Hernández resulta tóxico. El ganadero era también testaferro de alias Marquitos Figueroa y, tras su muerte violenta en Brasil, la Fiscalía adelantó un proceso de extinción de dominio: bienes avaluados en un billón de pesos que estaban en poder del Ñeñe pasaron a potestad de la Sociedad de Activos Especiales, que es el fondo donde se concentran las riquezas que el Estado les quita a los narcos.

La hipótesis de la investigación de la Corte contra Uribe es que el expresidente habría dado la orden para la compra de votos en la costa a favor de la campaña de Iván Duque. Por eso es clave indagar el rol de Caya Daza en todo el asunto.

Ante un primer llamado de la Fiscalía para escuchar la versión de Daza, ella, por recomendación de su abogado, el penalista Iván Cancino, guardó silencio.

En este caso, la Corte Suprema también indagará preliminarmente la conducta del representante Edward Rodríguez, a quien a petición suya se escuchará mañana en versión libre y espontánea.