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Jaime Zafra, el banquero colombiano que terminó traficando armas para los carteles mexicanos.
Jaime Zafra, el banquero colombiano que terminó traficando armas para los carteles mexicanos. - Foto: Policía Fiscal Aduanera.

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De banquero a traficante de armas, la historia de Jaime Zafra, el colombiano que será extraditado a Guatemala

Fue capturado en un exclusivo barrio de Medellín a donde se fugó luego de quedar en el radar de las autoridades guatemaltecas. A este país llegó como vicepresidente de uno de los bancos más importantes y terminó traficando armas desde Estados Unidos para carteles mexicanos.

De prestigioso banquero a traficante de armas, esta es la historia de Jaime Zafra, un colombiano que se codeaba en lo más alto de los negocios financieros en Guatemala, en donde llegó a ocupar el cargo de vicepresidente en uno de los bancos más prestigiosos de este país, pero lo que nadie sabía es que este importante cargo se había convertido en la fachada perfecta de un negocio criminal que operaba en la clandestinidad. Zafra se habría convertido en un traficante de armas.

El banquero colombiano se movía en los clubes más importantes de Guatemala, sostenía reuniones con poderosos empresarios, era cliente asiduo de los más lujos restaurantes y sitios públicos de este país, así lo determina los seguimientos que le hacían paso a paso cuando entró en el radar de las autoridades de Estados Unidos, Guatemala y Colombia.

Zafra, quien residía de forma permanente en el país centroamericano, ya sabía que pese a su fachada, le estaban respirando en la nuca, pero con su conocimiento en manejo de finanzas y transacciones millonarias y apoyado en conexiones de alto nivel creía que todo lo tenía controlado. Hasta que, en una operación antidrogas, su coartada de desmorono; cuando en una bodega de envíos descubrieron, entre la mercancía, que tenía listo el envío de unas lujosas y costosas pistolas, provenientes de Estados Unidos, listas para ser enviadas a Medellín.

El banquero Zafra, a quien ya se le estaba cayendo la máscara de ejecutivo, se dio cuenta que le venía una captura y rápidamente dejó todo abandonado, salió de ese país, y llegó a Colombia, y se ocultó en Medellín, su ciudad de origen y el destino de las armas que estaba traficando para organizaciones ilegales urbanas que operan ahí.

Pero estaba acostumbrado a la vida llena de lujos, no se refugió en un cambuche o lugar apartado, por el contrario, ubicó como residencia un lujoso sector de El Poblado en Medellín.

Así cayó, en la capital de Antioquia, en medio de una operación conjunta de la Policía Fiscal y Aduanera y la Dijín, en articulación con la Dian, la Fiscalía, las agencias de Estados Unidos para Investigaciones de Seguridad Nacional y de Control de Aduanas y Protección Fronteriza.

La directora de la Policía Fiscal Aduanera (Polfa), general Sandra Patricia Hernández, explicó que “El proceso investigativo desarrollado por las autoridades guatemaltecas, en asocio con autoridades colombianas, permitió identificar una ruta de tráfico de armas que comenzaba con la compra ilegal en EEUU, la exportación ilegal de las mismas, y luego la importación, ocultamiento y posterior envío desde Guatemala hacia Medellín”.

Y es que el caso de Zafra resulta atípico, no solo se trata de un hombre con alto perfil de banquero que se mimetizaban en la alta sociedad, sino que se convertiría en uno de poco colombianos enviado en extradición a Guatemala.

“Mientras las autoridades guatemaltecas documentaron que las armas de fuego incautadas nunca fueron registradas en sus sistemas de información, la Agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), documentó viajes del extraditable colombiano a la ciudad de Miami en 2022. Una vez se cumplan los requisitos de ley, se adelantarán los trámites administrativos correspondientes para su entrega a Guatemala, país que lo requiere”, explicó al General Sandra Patricia Hernández.

Pero las pesquisas no paran ahí, porque desde Estados Unidos están verificando a profundidad las visitas de Zafra a este país, el asunto sería mucho peor, porque se estaría documentando presuntos encuentros o reuniones con personas cercanas o emisario de los carteles de droga mexicanos. El lío del banquero, como lo llamaban en su círculo más cercano, puede ser mucho peor.