La interinidad en la dirección de la Universidad Nacional de Colombia, la más importante del país, ha generado gran preocupación por los vacíos, imposibilidad de tomar medidas de fondo y afectación de la autonomía universitaria, luego que el Consejo de Estado tumbara la elección de Leopoldo Múnera en la cabeza de la institución, lo que, según exrectores de la Nacional, obliga a que Ismael Peña asumiera, de nuevo, la rectoría.

Por eso, diez exrectores de la Universidad Nacional, en bloque, le pidieron a la Procuraduría General de la Nación que tome medidas inmediatas para que “se exhorte al Consejo Superior Universitario para que adopte las medidas tendientes a la reincorporación inmediata del profesor Ismael Peña a sus funciones como rector legítimo de la Universidad Nacional de Colombia, poniendo así fin al estado de precariedad institucional”.

La tesis de que Peña debe ser regresado al cargo como rector, la exponen académicos con el siguiente argumento, “la tesis de los efectos “desde siempre” de la nulidad de los actos administrativos ha sido convalidada bajo la égida del CPACA, entre otros, en el fallo de 23 de junio de 2016. En aquella oportunidad, la Sección Segunda del Consejo de Estado ratificó posición consistente en que la declaratoria de nulidad de un acto dispone de un carácter retroactivo; por consiguiente, la anulación del acto, por medio del cual se revoca un acto administrativo anterior, acarrea como principal consecuencia la vigencia de este último”. (Consejo de Estado. Sentencia de unificación del 23 de mayo de 2017. Sala Plena Contencioso Administrativa)”. (ver foto)

Peña había sido elegido legítimamente como rector de la Universidad Nacional, hasta que el Gobierno del presidente Gustavo Petro, violando la autonomía universitaria, presionó el nombramiento de Leopoldo Múnera. El asunto llegó hasta el Consejo de Estado, que dictó la última palabra y sacó a Múnera.
“Los miembros del Consejo Superior Universitario argumentaron falsos vacíos de las sentencias para no acatarlas y no cumplirlas. Estas actuaciones lastiman a nuestra Universidad Nacional de Colombia porque las directivas deben dar ejemplo con actitudes ciudadanas y éticas, a los jóvenes que allí se forman”, advirtieron los rectores.

Los exrectores que firman la petición son Fernando Sánchez Torres, Moisés Wasserman Lerner, Diego López Arango, Marco Palacios Rozo, Ricardo Mosquera Mesa, Ignacio Mantilla Prada, Osmar Correal Cabral, Eduardo Brieva Bustillo, Darío Valencia Restrepo y Dolly Montoya Castaño.
Para los exrectores, según su tesis judicial, “la designación del profesor Leopoldo Múnera es como si nunca hubiera existido, razón por la cual emerge incólume la designación del profesor Ismael Peña como rector de la Universidad Nacional de Colombia, quien debe entrar inmediatamente a ejercer sus funciones, sin que para ello exista necesidad de posesión, por cuanto, como se recuerda, en su momento él se posesionó ante notario, en virtud del Código de Régimen Político y Municipal”.

Agregan en su argumento que “no hay vacancia del cargo y es ilegal que pretenda suplirse con un rector encargado. El Consejo Superior Universitario no puede actuar haciendo abstracción de las decisiones del Consejo de Estado, despojándolas de toda eficacia jurídica”.
El asunto de fondo es la autonomía universitaria, que para los exrectores corre peligro al ser entregada a este o a cualquier otro gobierno en turno. Por eso, señalan: “Consideramos que es urgente defender a toda costa la autonomía universitaria y no entregarla al gobierno de turno, anteponiendo el interés personal al de la Universidad Nacional”.










