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Un banano, un buñuelo y un vaso de peto, así es la ración del almuerzos del PAE que entregan a niños de la Guajira
Un banano, un buñuelo y un vaso de peto, así es la ración del almuerzos del PAE que entregan a niños de la Guajira - Foto: la Asociación de Trabajadores de la Educación de La Guajira

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El monumental fracaso del PAE, más de 180 mil niños sin comida

Tras el inicio del segundo semestre del año escolar 2022, la Procuraduría hizo la advertencia que se concentra, especialmente, en el departamento de Magdalena.

El Programa de Alimentación Escolar (PAE), responsabilidad de las administraciones departamentales y municipales, es un auténtico desastre. Son habituales las denuncias de corrupción, literalmente se roban la plata de la comida de los niños; las quejas por la entrega de alimentos en mal estado son reiteradas, y el incumplimiento de los contratos está a la orden del día. Todo esto afecta a miles de menores del país que terminan, siendo claros, aguantando hambre.

Ahora, la Procuraduría General de la Nación lanzó una alerta que genera gran preocupación: más de 180.000 niños en Colombia no se están beneficiando con el Programa de Alimentación Escolar (PAE), siendo el departamento de Magdalena el que más llama la atención por el incumplimiento.

“El caso más preocupante se encuentra en Magdalena, que cumple más de 100 días sin prestar el servicio a más de 147.000 estudiantes de las instituciones educativas oficiales del departamento”, señala la Procuraduría.

Pero este no es el único caso que llama la atención del organismo de control, además, hay algunos municipios donde la situación frente a la alimentación de los estudiantes resulta igualmente desoladora y preocupante.

“Las Entidades Territoriales Certificadas en Educación (ETC) de Ciénaga, en el mismo departamento, en donde 24.938 estudiantes aún no reciben la alimentación escolar y Pitalito, Huila, con 11.546 niños, niñas y adolescentes escolares que carecen de este servicio fundamental”, advierte la Procuraduría.

Para la procuradora, Margarita Cabello Blanco, esta situación es “inadmisible porque se están vulnerando los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes”, por lo que hace un enérgico llamado a todas las autoridades para que cumplan con su deber inmediatamente.

Y es que aunque estos son los casos más graves, la situación se estaría repitiendo en 96 entidades territoriales certificadas en educación, en que los grandes perjudicados son los menores de edad que no estarían recibiendo sus alimentos.

¿Cartelización en Bogotá?

Además de los retrasos y graves problemas de gestión, la corrupción ha sido un común denominador en el país en cuanto al manejo y otorgamiento de contratos del PAE. Las tozudas irregularidades que se repetían en departamentos como La Guajira, Córdoba y César, ahora, al parecer, también llegaron a la Bogotá.

Según la Superintendencia de Industria y Comercio, al menos 700.000 niños de escasos recursos fueron los afectados con el entramado que armaron 16 empresas para promover la figura que se conoce como ‘cartelización’ y acaparar así todos los contratos, en este caso, del programa de refrigerios escolares que forma parte del PAE, en Bogotá.

El superintendente de Industria y Comercio, Andrés Barreto, convocó a una rueda de prensa para hacer el anuncio, por considerar que se trata de un hecho grave, altamente sensible, pues tiene que ver con la alimentación de los niños y, con ello, de la garantía de su derecho a la educación.

Tras revelar detalles de las debidas investigaciones, el superintendente anunció la imposición de una millonaria multa por 28.434 millones de pesos a nueve personas jurídicas y 16 personas naturales vinculadas a una cartelización del PAE, para lo cual, urdieron toda una estratagema alrededor de una asociación sin ánimo de lucro, que fue dada a conocer por Barreto como Asoproval.

A modo de chiste, en Colombia dicen que se roban hasta un hueco, y ojalá fuera así, pero el asunto realmente es desolador. Por años el PAE ha sido botín de los corruptos y pese a denuncias e investigaciones de los entes de control, esto no ha cambiado. Es un hecho, se roban o no gestionan bien, nada más y nada menos, que la comida de los niños.