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“Equidad genera una mejor sociedad”: Exministra María Fernanda Suárez

La exfuncionaria comparte cómo lograr más presencia femenina en el gobierno a través de oportunidades equitativas. " La diversidad lo que hace es enriquecer la discusión”, asegura.


SEMANA: ¿Le parece que en los altos cargos del gobierno colombiano ya hay una equidad de género?

María Fernanda Suárez: El gabinete del presidente Duque ha sido el primer gabinete paritario. Se ha hecho un esfuerzo bien importante para que aumente la cantidad de mujeres en el nivel del gobierno, pero todavía nos hace falta un camino largo en las compañías, en diferentes instancias de la política, del Estado, de las juntas directivas, entonces estamos lejos de la equidad. Creo que el camino que hay que seguir construyendo es bien grande. Por ejemplo, en juntas directivas, menos de 10 % de los puestos son ocupados por mujeres hoy en día.

SEMANA: ¿Es difícil ser mujer en un gabinete?

M.F.S. : No, la verdad para mí no fue difícil. Era un ambiente donde éramos varios mujeres. Creo que es un tema en donde uno tiene que ser auténtico, y lo que uno aporta tiene un montón de valor con otra mirada. La diversidad lo que hace es eso, enriquecer la discusión.

SEMANA: ¿Cómo ha sido su camino profesional?

M.F.S.: Yo he sido una mujer afortunada, y lo que me gustaría es inspirar a muchas mujeres a decir que hay un camino muy interesante y que todo es posible; que no nos podemos poner ningún sesgo ni ninguna limitación. Estamos en perfectas condiciones, tanto hombres y mujeres, para lograr ambos las cosas que nos propongamos. Tanto las mujeres, alcanzar los sueños profesionales que tengamos, como los hombres alcanzar también sus sueños y criar a sus hijos y a educarlos. Yo he sido exitosa balanceando las dos cosas porque me divierto mucho en lo profesional; el trabajo me llena de satisfacción, pero al mismo tiempo para mí, mi familia y mis hijos son supremamente importantes. Unos de los mayores desafíos que hay dentro del mundo laboral, pero para serles muy honesta no ha sido mi caso, es que uno piensa que hay limitaciones, o que uno va a llegar a una junta directiva y uno no va a ser escuchado. Por eso, las recomendaciones que hay es que uno siempre se sienta empedrado, que uno dé sus opiniones sin pensar en cómo lo tengo que hacer, sino haciéndolo siempre objetivamente, y eso es como yo he ido avanzando a lo largo de mi carrera, educándome bien, teniendo el conocimiento, y siendo muy auténtica. Entre más diversas las opiniones y más nutrida la discusión, mejor es la decisión, y por eso es tan importante que haya equidad en todos los niveles de tomas de decisiones y en toda la parte de participación laboral.

SEMANA: ¿Qué obstáculos ha encontrado en su camino profesional?

M.F.S.: Mis obstáculos son sobre todo personales porque como quiero ser muy buena profesional y he tenido unos puestos muy exigentes, porque he tenido momentos donde he tenido que liderar crisis muy difíciles, o transformaciones, o negocios que le tiene uno que dedicar todo su energía, y al mismo tiempo, tengo mi familia, para mí el mayor obstáculo ha sido hacer las dos cosas al tiempo. Mi mayor desafío ha sido que cuando me desbalanceo para un lado, tengo que volver a encontrar el tiempo para estar con mi familia o volver hacia el trabajo.

SEMANA: ¿Por qué piensa que hay que creer en iniciativas como “Women Working for the World”?

M.F.S.: Lo que está haciendo la fundación Juanfe y la plataforma “Women Working for the World” es generarnos a toda la sociedad la oportunidad de conocer más de cerca todos los desafíos que tienen hombres y mujeres en este camino de equidad de género. Hay muchísimas dificultades y al mismo tiempo hay muchas oportunidades. Yo creo que plataformas como estas hay que apoyarlas porque lo que nos generan es un espacio para la concientización, para educarnos, para poder aportar como sociedad y como personas de diferentes maneras. Podemos hacer mentorías, educar de una mejor manera a nuestros hijos, ayudar en causas como la de la Juanfe que tiene ese impacto tan grande sobre las mujeres adolescentes que tienen embarazos tempranos, y que realmente al capacitar a esas mujeres logra cambiar el destino y la vida de las mujeres, de sus hijos y de sus familias. Creo que todas estas plataformas ayudan a construir una mejor sociedad.

SEMANA: ¿Por qué es importante apostarle a la equidad de género en Colombia?

M.F.S.: Lo más importante es que la equidad genera es una mejor sociedad. Equidad de género no es nada diferente a que todos tengamos las mismas oportunidades. Y las mismas oportunidades son para mujeres y hombres, porque a mí siempre me gusta de alguna manera recordar que cuando uno se imagina cómo era el mundo hace 50 años, era que las mujeres éramos las encargadas del hogar y de cuidar a los hijos, y los hombres eran los proveedores que traían toda la parte económica a la casa, y esa era la división de tareas. En la medida en que hay inclusión femenina dentro de la fuerza laboral, y es un camino en el que hemos avanzado muchísimo, necesitamos que haya las dos cosas: oportunidades para que las mujeres estudien cualquier carrera y cumplan esos sueños que tengan, y también oportunidades para que los hombres se puedan involucrar más en la educación de sus hijos y en la construcción de un hogar. Entonces, la equidad lo que hace es construir una mejor sociedad en donde todos terminamos teniendo las mismas oportunidades desde los ángulos que queramos. Así cada uno hace lo que más quiera y en donde más oportunidades encuentre.

SEMANA: ¿Qué papel juegan las mujeres dentro de la política en Colombia?

M.F.S.: La participación femenina en la política colombiana es muy bajita. Uno ve que la representación en el congreso, en los partidos políticos, en las elecciones, es muy baja. De pronto por la naturaleza de la política, o porque es un sector en donde todavía no se ha avanzado mucho. Yo diría que a nivel del gobierno, se ha hecho un avance muy grande. En el índice de equidad de género que saca el Foro Económico Mundial, Colombia avanzó de manera significativa en los temas de equidad de género. Este gobierno tuvo la convicción de que era importante contar con un gabinete paritario, y éramos la mitad de ministros mujeres y la mitad hombres. Eso generó un ambiente de equidad que es el ambiente propicio que uno debería buscar en todos los niveles de decisiones; en empresas, en organizaciones sociales, en organizaciones políticas, porque lo que simplemente hace esto es que se puedan complementar todas las visiones para poder tomar las mejores decisiones.

SEMANA: ¿Cómo es la mejor manera de lograr esa meta de tener más presencia femenina en roles de liderazgo?

M.F.S.: Yo creo que hay que empezar por la concientización. Creo que todos tenemos muchísimos sesgos. Que esos sesgos nos llevan a olvidar muchas veces que tenemos que hacer cosas como asegurar que cuando estamos buscando un candidato para un cargo, tenemos que tener hombres y mujeres y escoger el mejor. Pero a uno de manera natural para cargos de experiencia, le van a llegar siempre más alternativas de hombres porque simplemente hay más hombres en la vida laboral y más hombres en cargos de decisión. A mí me pasó por ejemplo, que estaba buscando un equipo, y estaba buscando cinco personas, y me llegaron 50 hojas de vida de hombres. Yo desde el inicio no había pedido que me mandaran de mujeres, entonces si la selección fue solo hombres, la primera barrida, pues ya se te limita mucho el espacio. Entonces, yo diría que lo primero es concientizarse que hay una brecha y que para cerrarla hay que seguir un camino intencionado de pasos que avancen, y eso va desde eliminar los sesgos, desde hacer cosas intencionadas como asegurar que siempre haya candidatos mujeres, y por ejemplo, lo que se está buscando en juntas directivas, y es que hoy en día en Colombia menos del 10 % de puestos en juntas directivas son ocupados por mujeres, y una meta que es llegar al menos al 30 %. De esa manera vamos a ir ampliando la participación de mujeres en todos los temas de fuerza laboral y en la toma de decisiones que es fundamental.

SEMANA: Se dice que las mujeres son muy buenas liderando en las crisis. ¿Comparte ese pensamiento?

M.F.S.: Han pasado varias cosas, y ahora han habido muchos artículos sobre eso. Están como ejemplo Angela Merkel y la primera ministra de Nueva Zelanda, que les ha ido supremamente bien. Yo diría, en mi experiencia propia, que a mí me ha tocado liderar varias crisis. La última sin duda fue la crisis del covid. Yo creo que ha sido uno de los momentos más desafiantes en mi carrera. Yo creo que lo que uno tiene es un instinto de urgencia, de que tiene que dejarlo todo como si al hijo le estuviera pasando algo para sacar adelante. Uno lo entrega todo, pero yo no siento que en esas crisis fuera distinto para mí que para mis compañeros de gabinete. Entonces, creo que fui buena liderando la crisis, pero creo que también mis compañeros hombres lo hicieron muy bien. Creo que está mas relacionado con la característica que tengan los líderes. Las mujeres tenemos unas características que en una crisis pueda ayudar mucho, y es que típicamente somos más empáticas. Nos ponemos más cerca del lado humano de las cosas. Por ejemplo, en la pandemia era muy importante entender lo que le estaba pasando a cada persona en su casa, la angustia que sentía cada persona, cómo comunicarse. Eso es algo que es innato muchas veces a las mujeres, y tal vez eso nos ayuda en situaciones como esas. Pero diría que parte de eliminar los sesgos es pensar que esas habilidades también las pueden tener los hombres que cuando quieren las pueden desarrollar muy bien. Por ejemplo, la crianza de los hijos es una gran oportunidad para generar empatía.

SEMANA: ¿Tiene algún consejos para las mujeres que sueñan con ser líderes?

M.F.S.: El camino es difícil. No me gusta vender una cosa como si fuera un camino de rosas. Lo más difícil es el equilibrio porque uno de mujer le da mucho peso a la vida personal. Muchas veces, el peso que le damos las mujeres es mayor al bienestar de los hijos, de la familia, a que el mercado funcione bien. Para mí, han habido dos cosas. Primero, buscar mi propio equilibrio. No hay una fórmula mágica. Yo he encontrado más mi equilibrio entre que tengo puestos de altísima responsabilidad y busco espacios en donde tengo mucho más foco en mi familia. Lo otro es que cuando escojan a su pareja, tengan mucha conciencia de ese sueño que quieren alcanzar, y asegúrense que esa pareja esté dispuesta a ser su compañero de vida en ese sueño, porque para lograr esto, mi esposo ha sido fundamental, y ese sería mi consejo. Lo último sería ser auténtico. Creo que algunas de las veces uno ve que las mujeres en la preocupación de la equidad o que están en un ambiente de solo hombres es que uno tenga que posar como de hombre, o que tiene que hablar duro, o que tiene que hacer chistes; como una cosa muy masculina. Yo creo que el valor que nosotras traemos es desde lo que es la esencia de ser mujer. La autenticidad es muy importante. Nosotras, siendo mujeres, es como vamos a llegar muy lejos. No hay que cambiar nuestra autenticidad para tener equidad de género.