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“Interceptaron ilegalmente 22.000 conversaciones de mi celular”: Uribe

El expresidente criticó duramente a la Corte Suprema de Justicia y la investigación que adelantó en su contra “secretamente en plena campaña electoral” por supuesta compra de testigos.


Menos de 48 horas después de quedar en libertad, el expresidente Álvaro Uribe Vélez hizo su primera declaración pública en la que aprovechó para hacer un duro ataque al proceso judicial que adelantó la Corte Suprema de Justicia en su contra, caso por el que terminó privado de la libertad durante dos meses.

Según el expresidente, fue víctima de la interceptación ilegal de 22.000 comunicaciones en su celular, justo en plena campaña electoral.

“Estoy en un proceso que empezó secretamente en plena campaña electoral. Interceptaron ilegalmente 22.000 comunicaciones de mi celular. No existe una palabra mía que viole el Código Penal. Basta adentrarse en el expediente que periodistas –gracias a sus libertades– han publicado en su completa extensión”, enfatizó.

En ese sentido, dijo que durante el inicio de su vida se graduó respetando profundamente el sistema judicial. “Me gradué en la Universidad de Antioquia con un profundo respeto por todos los jueces y magistrados de Colombia. Infortunadamente, los hechos me han obligado a hacer referencias particulares, excepcionales y negativas a unos pocos de ellos”, complementó en su declaración.

Luego, el dos veces presidente de la República, entre los años 2002 y 2010, indicó que tanto él como su familia han sido objeto de la opinión pública desde entonces. “Mi familia y yo hemos sido objeto del mayor escrutinio periodístico, político y judicial. Varios compañeros y colaboradores han sufrido la más temible persecución. Ha parecido normal que se sobornen testigos para acusarnos, y anormal mi defensa vertical y en el marco de la ley”, destacó.

Frente a las 22.000 interceptaciones de las que fue objeto, el expresidente Uribe desglosó el camino que ha recorrido desde la campaña electoral que se llevó a cabo en 2018. Indicó que tanto el magistrado que instruía el proceso secreto, como el Gobierno de la época, en cabeza del expresidente Juan Manuel Santos, “difundían que yo sería encarcelado”, expresó Uribe Vélez.

Durante su alocución también abrió espacio para hablar de Juan Guillermo Monsalve, eso sí, sin mencionar su nombre en específico. “Mi defensa no pudo contrainterrogar al mal llamado testigo estrella, capturado durante mi administración presidencial y condenado por secuestro extorsivo. Ese testigo terminó siendo, sorpresivamente, dueño desde la cárcel de la mitad de una finca cafetera de valor superior a $500 millones”, dijo. Haciendo referencia a la finca La Veranera, que consta de 20 hectáreas y 6.000 metros cuadrados y está ubicada en Apia, vereda Guarne (Risaralda).

En el marco del testigo estrella, al que hace referencia el expresidente Uribe, entró el nombre del senador del Polo Democrático, Iván Cepeda, a quien nuevamente no se refiere con su nombre de pila sino que lo cita como el senador que lo acusa. “El senador que me acusa visitó durante 11 veces a ese testigo y ha donado grandes sumas de dinero a una ONG política. Esta organización ha pagado dinero a la familia del testigo. El senador que me acusa, supuesta víctima, ha sido constante visitante de cárceles en el país y en el extranjero para ofrecer beneficios a cambio de lograr declaraciones en contra de mi familia y de mi persona”, indicó.

Cabe recordar que Cepeda funge como víctima en el proceso que adelanta hoy por hoy la Fiscalía General de la Nación contra Álvaro Uribe Vélez. El exfiscal Eduardo Montealegre y el entonces vicefiscal Jorge Perdomo también forman parte del proceso y figuran como víctimas dentro del mismo. Frente a lo anterior, Uribe indicó que “otras personas, supuestas víctimas, han ratificado que dirigieron la Fiscalía con rabia contra mis compañeros de acción política, mi familia y mi persona”.

El magistrado de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, César Reyes, fue el magistrado ponente de la detención domiciliaria de la que fue objeto el exsenador Uribe y, haciendo referencia a él (Reyes), destacó lo siguiente: “Sigo sin saber qué pensar del magistrado ponente de mi detención. Sorprende que no hubiera manifestado sus múltiples vínculos contractuales con el proceso de La Habana, del cual yo era público antagonista. El magistrado aduce un contacto directo mío, que nunca ha existido, con un testigo en el extranjero, extraditado por mi gobierno, visitado por el senador. El testigo, la investigadora que le recibió la declaración, no fueron escuchados por el magistrado; tampoco quien me contó sobre la visita del senador. El magistrado me atribuye una carta para presionar al testigo estrella. El doctor Lombana preparaba era una respuesta en mi nombre a un incidente de desacato de una tutela que perdí”, expresó Uribe.

Al cierre de los comentarios sobre el proceso a los que hizo referencia el expresidente, aparecieron dos nombre más: el de Álvaro Hernán Prada, representante a la Cámara por el Centro Democrático, y Diego Cadena, que fue abogado del expresidente y hoy está privado de la libertad.

“Me señalan de determinador de soborno de testigos y de cómplice al representante Álvaro Hernán Prada, quien por teléfono me dijo que lo habían abordado porque el testigo quería rectificar la mentira contra mi hermano y mi persona. Le respondí que “que diga la verdad”, lo cual nunca se dio. Consideraron mi temperamento para encarcelarme. Claro, mi temperamento controversial, altivo, con el cual he trabajado por Colombia, con amor”, acentuó.

De cara a la situación jurídica de Diego Cadena, hizo énfasis en que su deseo es que “el doctor Diego Cadena, las personas investigadas en el Consejo de la Judicatura y los testigos compulsados, intimidados porque confirmaron mis denuncias, puedan aclarar y superar las dificultades”.