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Declaraciones de la ‘Madame’ a la prensa: un posible bumerán

Liliana del Carmen Campos, señalada por la Fiscalía de encabezar una red de prostitución de alto nivel en Cartagena, podría tener dolores de cabeza por las declaraciones que hizo a varios medios.


La ‘Madame’, Liliana del Carmen Campos Puello, acapara fácilmente titulares en la prensa por el inmenso interés que causa su escandalosa historia de presunto proxenetismo y de prostitución de alto nivel en Cartagena, ciudad que ha luchado denodadamente por quitarse de encima el estigma de destino de turismo sexual del que son víctimas, incluso, menores de edad.

A esta mujer de 42 años, detenida en la cárcel de San Diego de la capital bolivarense, la Fiscalía le imputó los delitos de trata de personas, concierto para delinquir e inducción a la prostitución. Su único contacto con los medios de comunicación había sido el pasado 2 de agosto, a la entrada de la audiencia en la que se legalizó su captura, donde se mostró desdeñosa y, ante las cámaras, hizo con las manos el signo de pistola.

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Durante 45 días de detención estuvo reacia a conceder entrevistas, pero el 17 de septiembre todo cambió. Ese lunes  iniciaron los eventos para elegir a la reina de la convivencia a lo largo de la semana, lapso en el que los medios de comunicación suelen tener acceso al pequeño penal.

La mujer aceptó contestar a algunas preguntas. Puello fue centro de atención y con soltura comenzó a dar entrevistas a diferentes medios, locales y nacionales. Al decir de algunos periodistas, ofreció respuestas como si fuera una celebridad.

Lo que dijo

En sus declaraciones, la Madame le dijo al diario barranquillero El Heraldo que su caso es un circo al que le faltan los payasos. "Yo soy un falso positivo más en este país”. En esa entrevista trata de defenderse diciendo que su idea de negocio era más rentable que tener un cabaret o prostituir mujeres exclusivamente. “Dice que para ella el verdadero negocio está en organizar grandes y costosas fiestas que le dejan millonarias comisiones”, publica el rotativo.

En declaraciones al periódico cartagenero El Universal aseguró: “Yo traía los grupos y era especializada en despedidas de solteras, bodas y cumpleaños. Todos esos videos que salen en redes eran mis cumpleaños, tres días duraban mis rumbas. Mis niñas usaban puras salidas de baño que costaban 400.000. Ellas eran damas de compañía VIP”, explicó.

Y agregó: “le hice la despedida de soltero al hermano de Lindsay Lohan. Yo traía MLB, jugadores de los Mets y no me iba a quemar las pestañas, a ir al aeropuerto a trasnocharme pagando un vestido de 500.000 pesos y un tacón de 200.000, para que en cuatro días que me vengan a pelar el cobre por 200.000 pesos” dijo en referencia a sus clientes internacionales y las propinas que recibía, pues la mínima era de “cinco millones”.

“Yo estoy atenta al agua, al hielo, licor, acaparaba todo, transporte, yates, ya en el barco estaba todo. Yo no tenía competencia, a mí me tienen aquí es la envidia”, relató Campos Puello a esa publicación.

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“Una niña me veía y me preguntaba que si podía ser parte de ese grupo, a las que les di la oportunidad siempre les dije que armaba los grupos con logística, casas, yates y transporte. La propina era voluntaria", aseguró la Madame a Caracol Radio y añadió: “No puede ser casada, no puede ser menor de edad. Exijo glamour. Una niña de la Torre del Reloj no puede comprarse un vestido de 500.000 pesos”.

“Nunca existió un catalogo, las niñas me mandaban fotos. No aceptaba fotos desnudas. No solo eran para extranjeros, mis niñas no solo eran damas de compañía, eran modelos y promotoras de eventos”, manifestó a la cadena radial. “Tenía un amigo en la Sijín para chequear que no fueran menores de edad”, aseveró. 

“Estoy aquí privada de mi libertad y la prostitución en Colombia no ha terminado, no va a terminar y es legal. Yo no obligué a nadie, no inducí (sic) a nadie, y el 75% de lo que han dicho es mentira”, expuso Liliana Campos al noticiero CM&.

Dolores de cabeza

Pese a que la Madame siempre insistió en que no quería discutir aspectos del proceso judicial ni de su defensa, la Fiscalía tomó atenta nota de sus declaraciones, las que podrían volverse en contra de la imputada. SEMANA consultó sobre el particular con fuentes cercanas al ente investigador, que pidieron omitir su identidad y que consideran que la mujer pudo haber dicho cosas que pueden ser usadas en su contra en el proceso judicial.

En primera instancia, aceptar que tenía mujeres a su servicio -a las que en más de una ocasión se refirió como “damas de compañía”- puede ser leído como una confesión, así no se trate de menores de edad.  Si bien la Fiscalía no ha señalado que Campos Puello haya empleado menores, el proxenetismo sí se puede ver reflejado en lo que dijo.

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Por otro lado, ella indica que las mujeres que han trabajado con ella no lo han hecho obligadas. El código penal dice que no se requiere que el delito sea en contra de la voluntad de las víctimas y que, sí así fuera, esto no exime de responsabilidad penal al agresor. Aquí solo bastaría con que se configure una situación de sometimiento. En el caso de La Madame, ella controlaba las operaciones, y los traslados de las mujeres. “No importa si las víctimas le tienen cariño a la Madame, una relación comercial o les parezca bien someterse a ello”, expone una de las fuentes.

Sobre las declaraciones de Liliana Campos sobre sus clientes extranjeros, hay información de las autoridades migratorias de Estados Unidos que dan cuenta de que mujeres a su servicio habrían sido trasladadas desde Cartagena a las Bahamas, para presuntamente participaran en actividades sexuales y de prostitución que la Madame está señalada de concertar como proxeneta.

Para el 16 de octubre está citada una nueva audiencia de este caso que mantiene el interés de los cartageneros. En ese escenario un juez se discutirá la pertinencia de algunas pruebas, entre las que está el contenido del celular decomisado a la pareja sentimental de Campos Puello.