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Tragedia de Armero: “Mi hijo no sabe que lo estoy buscando”

En la edición de este martes del programa ‘Al Ataque’, Claudia Ramírez, quien perdió el rastro de su hijo tras la avalancha, cuestionó qué pasó con las decenas de niños que observó en albergues y que entregaron en adopción sin mayores controles.


Esta semana se cumplen 35 años de una de las peores catástrofes naturales que ha vivido el país. El 13 de noviembre de 1985 el volcán nevado del Ruiz hizo erupción y produjo una avalancha que dejó más de 25.000 muertos en el municipio de Armero, en Tolima.

Claudia Ramírez, que entonces tenía 22 años de edad, perdió a sus padres y a su exesposo. Además, su hijo Andrés Felipe, que estaba por cumplir seis años, desapareció. Desde entonces ha puesto todos sus esfuerzos por reencontrarse con él. En la edición de este martes del programa Al Ataque, contó su historia.

Afirma que no se encontraba en Armero ese día porque estaba en Bogotá realizando estudios de odontología. Su hijo estaba bajo la custodia de sus padres, pero lo visitaba todos los fines de semana.

Señala que de la tragedia se enteró por una prima que la llamó por teléfono para contarle que algo grave había sucedido. Ella intentó comunicare con su padre, que era el presidente de la Cruz Roja en el municipio, pero no pudo. Posteriormente, viajó en compañía de unos amigos y presenció la magnitud de lo ocurrido: el pueblo había sido sepultado por la avalancha.

Durante varios días buscó a sus padres y a su hijo. En un momento pensó que el niño había muerto. “Sentí un dolor horrible. Me dolía la vida. Sentía que me estaban desollando”, señaló.

Sin embargo, un conocido le contó que había visto al menor en televisión. “Inravisión sacaba las familias y las mostraba. Les hacían tomas a los niños y la gente empezaba a identificarlos. Él dice que el niño dijo que se llama Andrés Felipe y su mamá se llama Claudia”, dijo.

Esto le devolvió el impulso para seguir con la búsqueda. “Me dije: no me puedo morir. Tengo que buscar a Andrés”.

Visitó varios albergues donde se encontraban menores que sobrevivieron a la avalancha. Sin embargo, contó que las personas que estaban al mando no les dejaban verlos.

“Yo visité muchos albergues de niños y vi decenas. Podía haber 50, 60 (…) Era muy difícil ver a los niños. Era uno con su foto y a discreción de la persona. Decían: aquí no hay ninguno que se parezca. No puede entrar. Esto es prohibido”, sostuvo.

Posteriormente, se enteró que algunos fueron dados en adopción a extranjeros, a través de las embajadas.

Televisión

Ramírez afirmó que hace once años vio a Andrés Felipe en un programa de televisión. Era un especial sobre sobrevivientes y en una de las imágenes observó el rostro del menor tras la tragedia. Esto nuevamente le dio más impulso para seguir con la búsqueda, pero a la fecha no ha tenido noticias.

“Yo pienso que Andrés está vivo. Nunca me lo he imaginado a él pasando trabajos. Siempre pienso que está bien, bendecido con una familia. Pienso que él no sabe que yo lo estoy buscando. Han pasado tantos años”, dijo al programa Al Ataque.

Cuestionó que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar no tiene listas de los niños de Armero que entregó en adopción.

“El doctor Belisario Betancur, el presidente de la época, dio la orden al Bienestar Familiar que debía hacerse cargo de los niños. He ido a Bienestar desde hace 35 años. He encontrado gente querida y no tan querida, pero lo que nunca he encontrado es disposición a ayudarnos. ¿Qué pido? Denme las listas de los niños que sobrevivieron a la tragedia. No hay listas, en ninguna parte. Ni en Ibagué, ni en Lérida, ni en Honda, ni en Mariquita. En ningún sitio”, dijo.

Y agregó: “¿Quién tenía que tener los ojos en esos niños? El Estado, pero no lo hizo porque estábamos desbordados. No hubo cuidado".

Manifestó que el Gobierno debería hacer gestiones a través de embajadas para poder hacer pruebas de ADN y que las familias se puedan reencontrar con sus hijos.

“Lo ideal sería una política de reencuentro. Tenemos muchachos en Noruega que son de Armero y no tenemos cómo costear para traer los ADN desde allá”, expresó.

Finalmente, dio un mensaje a su hijo: “Andrés Felipe, hace 35 años nos separamos, pero no ha pasado un solo día en que te recuerde, te piense. Te voy a seguir buscando hasta que Dios me preste la vida”.