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Esta actividad de mendicidad es ejercida por 582 indígenas y de estos, 245 son Niños, Niñas y Adolescentes .
Esta actividad de mendicidad es ejercida por 582 indígenas y de estos, 245 son Niños, Niñas y Adolescentes . - Foto: Personería de Medellín

antioquia

Preocupación en Medellín por el alarmante estado de indígenas en condición de mendicidad

Actualmente 582 indígenas se encuentran en ejercicio de mendicidad en la capital antioqueña.

La Personería de Medellín en sus recorridos por diferentes espacios de la ciudad identificó que aún continúa en alerta la situación de mendicidad que viven más de 500 indígenas en el distrito.

Y es que recorrer lugares como el Parque Lleras, La Calle Provenza, alrededores del estadio, La 70, el centro, entre otros, es encontrarse con cientos de niños indígenas jugando en medio de las aceras, mientras sus padres de familia buscan lo poco que les pueda dar las personas que pasan al lado de ellos. Unos se la rebuscan bailando, vendiendo artesanías, pero otros tratan de sobrevivir con lo poco que les puedan ayudar.

De acuerdo a los hallazgos, las comunas donde más se evidencia la presencia de esta población en situación de mendicidad son la Comuna 10, la Comuna 14, la Comuna 15 y la Comuna 12. De acuerdo a la gestión adelantada por el Grupo de Asuntos Étnicos, Migrantes y Refugiados, lograron identificar algunas falencias que fueron notificadas a las instituciones correspondientes; sin embargo, aún persisten debido al incumplimiento y a la falta de acciones por parte de estas.

Una de ellas se relaciona con el incumplimiento, por parte de la comunidad indígena, del Decreto 0497 de 2022 de la Alcaldía Distrital de Medellín, por medio del cual se establece restricción a la movilidad y permanencia de menores de 18 años de edad en algunas zonas del Distrito entre las 7:00 p.m. y las 5:00 a.m.

“Con relación a ello, se especifica la falta de acciones en la conformación de una mesa de trabajo colectiva conformada por las instituciones del distrito y la Asociación de Comerciantes del Parque Lleras, para proponer estrategias de mitigación de las situaciones de mendicidad que se presentan en la Comuna 14. Compromiso adquirido en el mes de septiembre por la Secretaría de Gobierno de Medellín, en reunión de la cual participó el Grupo de Asuntos Étnicos, Migrantes y Refugiados”, afirmaron desde la Personería.

Cabe recordar que, el pasado 22 de septiembre, el personero de Medellín, William Vivas, sostuvo que el ICBF posee poca información sobre la ubicación de la unidad familiar de los menores para efectos de realizar la verificación de sus derechos, situación que ha generado la pérdida de comunicación de los padres de familia con los hijos que han sido retirados de sus núcleos familiares. Por otro lado, la entidad no tiene hogares sustitutos indígenas en Medellín; lo que ocasiona la pérdida de la identidad cultural de esta población.

“No han sido lo totalmente diligentes para atender este asunto. Lo estamos haciendo es sensibilizar a la población para que realicen el retorno a sus lugares, porque generalmente estos vienen desde el departamento del Chocó. Realmente los indígenas han manifestado que hacen esta actividad de manera voluntaria por la escasez de recursos para poder tener los recursos necesarios para su manutención. Los hombres se quedan en los inquilinatos”, dijo el personero Vivas.

Condenan a venezolana que secuestró a bebé indígena

Uno de los hechos delictivos que ha causado mayor estruendo en Antioquia terminó en una condena: un juez envió a la cárcel a una ciudadana venezolana por secuestrar a una menor de cuatro meses de nacida en un centro comercial del municipio de Bello. La mujer aceptó los delitos y entregó detalles del rapto, registrado en cámaras de seguridad.

El incidente investigado por la Fiscalía ocurrió el pasado 31 de mayo en un establecimiento comercial ubicado en el norte del Área Metropolitana del Valle de Aburrá. La condenada tomó de los brazos a una niña indígena de la comunidad Embera Katío y se perdió del mapa de su madre, quien le habría dado permiso para cargarla unos minutos.

La progenitora de la víctima soltó a la menor porque le dijo que llevaría a la bebé a medirse ropa, pues tendría la intención de comprarle algunos elementos para mejorar sus condiciones a razón de que estaba en mendicidad. Pero todo fue un engaño. Durante más de 24 horas la tuvo bajo su poder. La presión de las autoridades logró su liberación.

Por información que ayudara a establecer el paradero de la niña indígena se ofreció hasta 45 millones de pesos. Las alertas de desaparición forzosa se extendieron por todo el país y la imagen de la delincuente se compartió ampliamente en las redes sociales. En la fotografía se le vio pasear con la bebé en sus brazos por el centro comercial.