El 23 de marzo, Colombia se estremeció tras el accidente del avión Hércules que le quitó la vida a 69 soldados y oficiales de las Fuerzas Armadas de Colombia. Este trágico hecho trajo consigo muchas dudas sobre la atención que el Gobierno nacional le estaba dando al mantenimiento de las aeronaves de la FAC y los presupuestos asignados a esta función en el Gobierno Petro. Por otra parte, este trágico accidente abrió una discusión encaminada al detrimento de la seguridad de los aeródromos y la falta de capacidad de los aeropuertos colombianos para cumplir las expectativas de los estándares técnicos de seguridad y conectividad de un aeropuerto moderno.
Referente a las causas del accidente en Puerto Leguizamo, la cúpula militar y el Ministro de Defensa Pedro Sánchez desarrollaron una explicación técnica del procedimiento que se tiene para el descarte de una aeronave. Al igual que el protocolo investigativo que se está desarrollando frente a las causas del accidente. No obstante, este omite un detalle fundamental: la falta de seguro de las aeronaves.
Otro detalle omitido por parte del ministro de Defensa resulta ser el cambio de presupuestos cuando se trata del mantenimiento de las aeronaves. En un principio, a la hora de examinar los presupuestos de 2024 y 2025 para el mantenimiento de equipo de la FAC, al igual que su ejecución de estos, podemos ver que existe en principio. En el corte de junio de 2024 se tuvo un presupuesto de $ 118.500 millones (el más alto de los últimos cuatro años) y para el corte de 2025 hubo un decrecimiento a $ 87.646 millones, menor al presupuesto de 2022. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿por qué el rubro específico de mantenimiento aeronáutico de la FAC pasó de $ 118.500 millones en 2024 a $ 87.646 millones en 2025?
Ahora bien, si nos situamos en la ejecución, es imperativo recalcar que solamente de esos $ 118.500 millones se ejecutó el 60 % en 2024, lo que implica que, si bien en dicho año este era de los presupuestos más grandes, realmente el aporte que se le hizo a las aeronaves no fue el adecuado. Sin embargo, la situación que debe prender las alertas de todos los colombianos resulta enfocarse en el estado de ejecución presupuestal de la Aeronáutica Civil, las condiciones de los diversos aeropuertos en el territorio nacional; los cuales en su mayoría cuentan con deficiencias significativas en términos de infraestructura.
Durante el debate de control político citado por el senador Esteban Quintero se denunciaron una serie de deficiencias en los aeropuertos, implicando que el accidente del Hércules no solo se debía a fallas exclusivas de la aeronave, sino a problemáticas propias del aeropuerto del puerto de Leguizamo. Ahora bien, este problema no era exclusivo de dicha pista de aterrizaje, sino de una considerable parte de los aeropuertos en el país.
En el debate de control político se precisaron los siguientes: 1. Fallas en el sistema de aterrizaje. 2. Fallas en el sistema de vigilancia. 3. Aunque contaron con un presupuesto de 3 billones de pesos, la ejecución presupuestal fue bajísima, ni del 40 %, por lo que no invirtieron en radares ni en infraestructura. 4. Incidente en El Dorado: ¿qué ha hecho la aeronáutica para garantizar seguridad en el sistema aeronáutico del país? Por último, no se ha hecho ninguna intervención técnica.
Estos problemas se suman al aumento de pasajeros. Según MinTransporte, en agosto de 2025 se registraron 57,3 millones de usuarios, lo que implica un crecimiento anual del 5,1 %. De hecho, se denunció que el Aeropuerto José María Córdova supera su capacidad. Se estimaba que la capacidad era de aproximadamente 3 millones de pasajeros, pero este año se proyectan alrededor de 15 millones. Colapso del servicio y un sistema del radar del 2014.
Por otra parte, la Contraloría reportó irregularidades en obras del aeropuerto de Puerto Carreño y de la misma manera alertó problemas relacionados con permisos para sistemas de agua potable y residual en más de 10 aeropuertos. Esto significa que en nuestro país los aeropuertos presentan problemas de congestión, demoras, presión migratoria, vulnerabilidad climática, infraestructura insuficiente y fallas de ejecución o mantenimiento; lo que afecta la eficiencia del servicio y la experiencia del usuario.
A manera de conclusión, podemos afirmar que, respecto al accidente del avión Hércules, existen muchas preguntas sobre las causas de dicho siniestro que con el tiempo se resolverán una vez salga el informe oficial del Ministerio de Defensa. Por otra parte, y aún más grave, la situación de falta de equipamiento y sobrecupo de los aeropuertos colombianos está llegando a un límite insostenible que puede poner en riesgo la vida de millones de colombianos que diariamente emprenden viajes por el territorio nacional.
