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Opinión

  • | 2018/12/15 20:06

    Los pedacitos que faltan

    Para devolverle el favor a su padrino electoral, Néstor Humberto Martínez nombró como fiscal anticorrupción a un hombre de Leonidas Bustos. Se trataba del abogado Luis Gustavo Moreno.

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Más de un año antes de su elección como fiscal general, Néstor Humberto Martínez inició una frenética campaña para llegar a ese puesto. Esa fue su principal, y casi única, tarea cuando se convirtió en ministro de la Presidencia de Juan Manuel Santos. No tenía sosiego. No pensaba en otra cosa y todo lo que hacía estaba encaminado a su campaña. Su jefe de debate era el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia Leonidas Bustos, hoy señalado como miembro principal del cartel de la toga.

Para granjearse el apoyo del supermagistrado, Néstor Humberto sacrificó la reforma al equilibrio de poderes. Un buen día de mayo de 2015, cuando los ministros del Interior y Justicia impulsaban el proyecto próximo a ser aprobado en séptimo debate en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, se apareció Martínez a desautorizarlos.

El entonces ministro de la Presidencia traía una contrarreforma debajo del brazo que dejaba en manos de Bustos y sus aliados el presupuesto y la nómina de la rama judicial. La contrarreforma estaba escrita en dos páginas que una asesora de Martínez presentó como la panacea a varios integrantes de la comisión legislativa. Un miembro del equipo de la congresista Angélica Lozano le pudo tomar una foto al papel.

Cuando se percataron de que la prueba reina estaba en poder de la entonces representante a la Cámara Angélica Lozano, empezó una caricaturesca persecución del equipo de Néstor Humberto para pedirle que borrara la foto. Objetivo que no lograron.

Al día siguiente Néstor Humberto negó todo. Dijo que no sabía de dónde había salido ese papel, ni cómo había llegado a las manos de su asesora, ni por qué ella estaba “socializándolo” con los parlamentarios de la Comisión Primera. Fiel a su costumbre, negó igualmente que viniera de reunirse con el entonces omnipotente presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Para devolverle el favor a su padrino electoral, Néstor Humberto Martínez nombró como fiscal anticorrupción a un hombre de Leonidas Bustos. Se trataba del abogado Luis Gustavo Moreno

Sin embargo, al día siguiente, se acordó súbitamente de la reunión con Bustos en una entrevista con Félix de Bedout en La W, que ustedes pueden disfrutar nuevamente en semana.com

De la mano de Leonidas Bustos, como magistrado y después como influyente exmagistrado, Néstor Humberto Martínez cumplió su ansiado objetivo de ser fiscal general de la Nación.

Para devolverle el favor a su padrino electoral, Néstor Humberto Martínez nombró como fiscal anticorrupción a un hombre de Leonidas Bustos. Se trataba del abogado Luis Gustavo Moreno que litigaba con todo éxito en la corte mientras Bustos era magistrado. Entre sus clientes estuvieron Musa Besaile, Luis Alfredo Ramos y Hernán Andrade.

Con la designación de Moreno como director nacional anticorrupción de la Fiscalía, se invirtieron los papeles. Moreno pasó a ser el funcionario y Bustos el asesor de poderosos clientes. Esta fórmula dio y sigue dando resultados magníficos para algunos como el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, al que nada le ha pasado por el millonario negocio de volteo de tierras.

Así iban las cosas hasta que Moreno se dejó coger recibiendo un soborno en Miami. Terminó extraditado, junto con su cómplice, el abogado Leonardo Pinilla, alias el Porcino, gracias a las grabaciones que le efectuó la DEA.

Hace unos días la periodista Catalina Vargas de El Espectador reveló que las grabaciones de la DEA llegaron editadas a la Comisión de Acusación que investiga a José Leonidas Bustos. Uno de los fragmentos omitidos registra que alias el Porcino y alguien llamado “el doctor Luis Alfredo” estuvieron desayunando con Néstor Humberto Martínez. Estos hechos jamás han sido investigados.

Cuando Leonidas Bustos le preguntó al fiscal del caso, Jaime Camacho, quién había dado la orden de entregar solo algunos extractos de las grabaciones, respondió: “El señor fiscal general de la Nación”.

¿Qué más habrá en los fragmentos omitidos?

La Fiscalía afirma que las restricciones obedecen a que hay un caso penal federal activo en Estados Unidos.

El próximo lunes Luis Gustavo Moreno y el Porcino acudirán a una corte federal en Miami para ser condenados, el caso federal habrá finalizado y quizás ellos recuerden todo.

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