OPINIÓN

Angelino Garzón

Verdades y Lisonjas

Los lisonjeros siempre han mirado con odio y como enemigos a todas aquellas personas que tenían opiniones críticas sobre sus gobernantes o dirigentes políticos predilectos.
20 de octubre de 2022, 2:53 p. m.

El oportuno y valioso pronunciamiento público de Felipe Bayón, presidente de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol), que es la más rentable e importante que tiene Colombia, llamando la atención tanto del Gobierno nacional como del Congreso de la República sobre los efectos negativos que tendría la reforma tributaria para el futuro financiero de la empresa, nos lleva a pensar sobre la diferencia entre verdades y lisonjas, o entre amigos de verdad y lisonjeros.

A ese pronunciamiento debemos agregarle las protestas sociales de miles de trabajadores mineros de los departamentos de la Guajira y del Cesar exponiendo los efectos negativos de la reforma tributaria para las empresas mineras en Colombia y para la generación de empleo.

El sentido común nos ha enseñado que los verdaderos amigos son los que siempre nos dicen la verdad y que los lisonjeros son los que siempre andan descalificando a las personas por el único hecho de tener opiniones críticas con gobernantes o dirigentes políticos de su predilección.

Es bueno recordar que la historia de los pueblos está llena de tragedias humanas y materiales por la irresponsabilidad de los lisonjeros, que siempre miraron con odio y como enemigos a todas aquellas personas que tenían opiniones críticas sobre sus gobernantes o dirigentes políticos predilectos, los cuales, a la vez, se sentían portadores de la voluntad de los pueblos o de la verdad absoluta.

Esa ha sido, por ejemplo, una de las tragedias de todos los grupos armados ilegales en Colombia en los últimos 50 años, también lo que explica el desplome de muchos países, la muerte en la hoguera del astrónomo italiano Giordano Bruno o el asesinato del revolucionario ruso León Trotsky cuando se encontraba exiliado en México, huyendo de la persecución del régimen estalinista que gobernaba en ese entonces la antigua Unión Soviética.

No olvidemos que por culpa de ese fanatismo político, religioso o ideológico, millones de seres humanos, entre ellos miles de pensadores, científicos e intelectuales, han sido perseguidos, torturados, desterrados, desaparecidos o asesinados. A manera de reflexión, considero que sería un error histórico pretender encarar el presente desconociendo los horrores y barbaridades del pasado.

Volviendo al tema de Ecopetrol, no solo ha sido una empresa eficiente, con buenos resultados financieros, sino que poco a poco se ha venido modernizando, expandiéndose tecnológicamente y constituyéndose en un buen ejemplo a seguir en materia de responsabilidad social empresarial y ambiental.

Aprendamos de gobernantes como el presidente de México, López Obrador, cuando en repetidas ocasiones ha manifestado que lo malo no es producir petróleo, sino lo irónico y lo malo es venderlo como crudo a los países desarrollados para luego tener que comprarlo como gasolina u otros derivados a precios muy altos.

Lo anterior no niega las responsabilidades ambientales de los Estados y de las empresas y tampoco la necesidad de acabar con la miseria de los pueblos que, al final de cuentas, es el principal enemigo de un medio ambiente sano y sostenible.