“Creo que es más fuerte la fe que nosotros tenemos que el coronavirus”, afirma Giovani López, un comerciante de la zona, quien se regocija al ver que al fin la alcaldía de San Cristóbal, localidad donde se encuentra la iglesia, dio vía libre a la apertura del recinto y el permiso para volver a recibir a los feligreses quien anhelaban desde hace más de un año el regreso a su recinto espiritual.
Hace unos cuantos meses que la eucaristía pudo volver a realizarse en la zona de la plazoleta, en frente de la iglesia, al aire libre y con todas las medidas de bioseguridad. La duda de los creyentes radicaba en la forma en que se iba a realizar la celebración de la Semana Santa, pues hace un año las circunstancias obligaron a realizarlas desde casa, a través de la virtualidad. Hoy, el templo, que tiene un aforo de 300 personas, se queda pequeño para las 800-1.000 personas que optan por ir a la eucaristía los domingos al aire libre.

