“La innovación es tener la mente abierta: recibir lo que el mundo tiene para ti y ponerlo al servicio de los demás”, dice esta ingeniera industrial que empezó su carrera a los 21 años en Microsoft, donde ocupó roles comerciales y operativos hasta liderar el ecosistema de partners para México. Durante esa experiencia notó que, para llegar a la cima, muchas personas solían abandonar su vida personal: “Entendí que el crecimiento debe ir acompañado de propósito, tiempo para uno mismo y humanidad”, asegura.
Fue ese hallazgo, sumado a una conversación con su padre, quien le dijo que “negocios hay en todos lados, pero al profesional lo hace la persona”, lo que terminó de convencerla de fundar su propia empresa. En 2025, junto a tres socios, creó BeeOne, una compañía boutique de tecnología que opera en Latinoamérica con 40 personas en su equipo y alrededor de 50 clientes.
Su foco, afirma, es transformar los modelos de negocio de organizaciones mediante inteligencia artificial (IA) y automatización. Su diferencial ha sido no solo adoptar tecnología, sino convertirla en valor real para sus aliados. “La IA es un acelerador, pero es la persona quien decide cuánto valor le da. La usamos donde realmente aporta, aumentando el retorno de la inversión y potenciando capacidades”. Además de ser empresaria, es triatleta, porque ahí encuentra su inspiración: “Los mejores líderes no gastan energía en lo que no pueden controlar; la clave está en fortalecer lo que sí depende de uno”.
