Aunque el asteroide 2024 YR4 ya no representa un riesgo para la Tierra, su historia está lejos de terminar. Investigaciones recientes advierten que esta roca espacial podría protagonizar un acontecimiento sin precedentes si termina impactando contra la Luna en la próxima década.
De ocurrir, el choque sería visible desde nuestro planeta y daría lugar a un espectáculo astronómico nunca antes registrado por la humanidad.
Descubierto a finales de 2024, el objeto captó rápidamente la atención de la comunidad científica internacional.
En un inicio, la NASA calculó que existía una pequeña posibilidad de colisión con la Tierra cuando el asteroide se aproxime en diciembre de 2032. Con nuevas observaciones, ese escenario fue descartado por completo, sin embargo, el foco se desplazó hacia la Luna, donde las probabilidades de impacto aumentaron hasta un 4,3%, según los análisis más recientes.
Un objeto vigilado por agencias espaciales y organismos internacionales
Desde la NASA explicaron que 2024 YR4 fue seguido de cerca por motivos clave relacionados con la defensa planetaria.
En primer lugar, su tamaño —similar al de un edificio de unos 15 pisos— lo convierte en un cuerpo capaz de generar daños relevantes en caso de un impacto directo.
Además, superó el umbral mínimo de probabilidad que obliga a notificar a otras entidades gubernamentales de Estados Unidos, así como a organismos internacionales como la Oficina de Asuntos del Espacio Ultraterrestre de las Naciones Unidas y el Grupo Asesor de Planificación de Misiones Espaciales.

Este nivel de seguimiento no es habitual y refleja la magnitud del evento potencial. Estudios previos ya habían advertido que, si la colisión se materializa, la energía liberada sería colosal: equivalente a millones de toneladas de explosivos y muy superior a cualquier impacto lunar documentado en la era moderna.

Simulaciones revelan un impacto visible desde la Tierra
El nuevo estudio fue liderado por Yifei Jiao, investigador posdoctoral de la Universidad de California en Santa Cruz, junto a un equipo internacional de científicos. Para ellos, el posible choque representa una oportunidad única para la ciencia: un fenómeno natural predecible cuyos efectos podrían observarse en tiempo real.
Los investigadores recrearon el escenario mediante miles de simulaciones por computador, analizando tanto la trayectoria del asteroide como el momento exacto del impacto. Los modelos muestran que la colisión podría generar una gigantesca nube de fragmentos, expulsados con tal fuerza que muchos escaparían de la gravedad lunar y formarían una intensa tormenta de meteoros.

Según los resultados, esos escombros producirían destellos visibles desde la Tierra, algo que convertiría el evento en uno de los espectáculos astronómicos más impactantes jamás presenciados. Más allá de lo visual, los científicos destacan que permitiría estudiar, como nunca antes, la dinámica de un impacto cósmico a gran escala y sus consecuencias inmediatas en el entorno espacial cercano.
