Ciencia

Tras estudiar a 17 mil jóvenes, la investigación ha señalado el ‘precio’ psicológico de llegar soltero a los 30 años

Un seguimiento de más de una década reveló cambios emocionales clave al final de la veintena.

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29 de enero de 2026, 10:00 p. m.
La soltería prolongada mostró efectos acumulativos en la satisfacción personal.
La soltería prolongada mostró efectos acumulativos en la satisfacción personal. Foto: Getty Images

Llegar a los 30 sin haber tenido una relación de pareja estable no siempre es solo una elección personal o una etapa más del camino; un seguimiento a largo plazo de miles de jóvenes europeos revela que, con el paso de los años, la soltería prolongada puede dejar huellas en el bienestar emocional, especialmente al final de la veintena.

Durante más de una década, un grupo de científicos observó cómo evolucionaba la vida emocional de personas que nunca habían tenido pareja.

La soltería prolongada y su impacto al final de los 20

El estudio, realizado por la Universidad de Zúrich, siguió durante 13 años a más de 17.000 jóvenes de Alemania y el Reino Unido que, al inicio de la investigación, no habían tenido ninguna relación romántica.

Año tras año, entre los 16 y los 29, los participantes respondieron encuestas que permitieron medir cambios en su bienestar emocional.

Los resultados indicaron que quienes permanecieron solteros durante largos periodos tendieron a reportar una menor satisfacción con su vida y una sensación creciente de soledad.

La sensación de soledad aumentó a medida que se prolongó el tiempo sin pareja.
Las encuestas anuales permitieron detectar cambios progresivos en la percepción de la vida personal. Foto: Getty Images

Estas diferencias se hicieron especialmente visibles hacia los 28 y 29 años, una etapa en la que también aumentaron los síntomas depresivos. El patrón se repitió tanto en hombres como en mujeres.

Este fenómeno se da en un contexto social en el que cada vez más jóvenes retrasan las relaciones estables, muchas veces asociándolo con independencia, desarrollo personal o prioridades académicas y laborales. Sin embargo, los datos sugieren que esta etapa de soltería extendida no siempre es emocionalmente neutra.

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El efecto de la primera relación y los factores que influyen

El equipo liderado por Michael Krämer, investigador sénior del Instituto Psicológico de la UZH, también analizó qué ocurría cuando estas personas iniciaban su primera relación sentimental.

La comparación fue clara: quienes comenzaron una relación experimentaron mejoras en varios aspectos de su bienestar, como una mayor satisfacción general y una reducción de la soledad, tanto en el corto como en el largo plazo. No obstante, este cambio no se reflejó de la misma manera en los síntomas depresivos.

“En general, los resultados muestran que una soltería prolongada en la edad adulta temprana está asociada con riesgos moderados para el bienestar”, explicó Krämer. El investigador señaló que, aunque en la adolescencia casi no había diferencias entre quienes seguían solteros y quienes más adelante tendrían pareja, esa distancia emocional fue creciendo con los años.

“Esto sugiere que puede volverse más difícil iniciar una primera relación hacia el final de la veintena, especialmente porque un menor bienestar aumenta simultáneamente la probabilidad de permanecer soltero durante más tiempo”, añadió Krämer.

Las diferencias entre solteros y no solteros fueron ampliándose con el paso de los años.
Los beneficios emocionales de tener pareja no se reflejaron del mismo modo en los síntomas depresivos. Foto: Getty Images

El estudio también identificó ciertos factores que influyen en la duración de la soltería. Los hombres, las personas con mayor nivel educativo y quienes reportaban un bienestar más bajo tendían a retrasar con mayor frecuencia el inicio de una relación. La forma de vivir también tuvo peso: quienes residían solos o con sus padres solían permanecer sin pareja por más tiempo.

“Nuestros resultados muestran que tanto factores sociodemográficos, como la educación, como características psicológicas, como el bienestar actual, ayudan a predecir quién entra en una relación romántica y quién no”, señaló Krämer. Según concluyó, esta relación entre mayor enfoque académico y el aplazamiento de vínculos sentimentales coincide con lo que ya habían advertido investigaciones sociológicas previas.

*Con información de DW.