Rusia confirmó este jueves el bloqueo de la aplicación de mensajería WhatsApp, tras las restricciones anunciadas a comienzos de la semana contra Telegram. La decisión, según el Kremlin, responde al incumplimiento de la legislación local por parte de estas plataformas extranjeras.
En los últimos años, el gobierno ruso ha incrementado las medidas que restringen la libertad de expresión en internet y limitan el uso de aplicaciones no nacionales, en un contexto de mayor control sobre el ecosistema digital.
El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, confirmó que el bloqueo se ejecutó “debido a la reticencia de la empresa a respetar la ley rusa”, y aseguró que la medida fue implementada de forma inmediata.
WhatsApp denuncia presión para migrar a una app estatal
La compañía estadounidense, que afirma tener más de 100 millones de usuarios en Rusia, reaccionó con dureza. El pasado 11 de febrero, WhatsApp anunció:
“Hoy, el gobierno ruso intentó bloquear completamente WhatsApp para obligar a la gente a usar una aplicación de vigilancia estatal. Intentar aislar a más de 100 millones de usuarios de la comunicación privada y segura es un retroceso y solo puede reducir la seguridad de los ciudadanos rusos. Seguimos haciendo todo lo posible para mantener a los usuarios conectados”.
Today the Russian government attempted to fully block WhatsApp in an effort to drive people to a state-owned surveillance app. Trying to isolate over 100 million users from private and secure communication is a backwards step and can only lead to less safety for people in Russia.…
— WhatsApp (@WhatsApp) February 12, 2026
Antes del bloqueo total, las autoridades ya habían restringido funciones clave como las llamadas en ambas aplicaciones, una medida aplicada desde agosto de 2025.
Por su parte, la agencia reguladora Roskomnadzor anunció “restricciones progresivas” contra Telegram y previamente acusó a ambas plataformas de ser utilizadas para estafas y “objetivos criminales y terroristas”.

MAX, la alternativa nacional impulsada por el Kremlin
En paralelo al bloqueo, las autoridades rusas han promovido la migración hacia MAX, un servicio de mensajería de desarrollo nacional presentado como alternativa local.
“MAX es una alternativa existente, una mensajería emergente y nacional”, afirmó Peskov.
La aplicación fue propuesta por el gigante ruso de redes sociales VK desde 2025 y es presentada como una “superaplicación” que integra servicios administrativos y comerciales, similar a lo que ocurre con WeChat o Alipay en China.

Sin embargo, a diferencia de WhatsApp y Telegram, MAX no utiliza encriptado de extremo a extremo, un sistema que protege el contenido de los mensajes e impide que terceros puedan interceptarlos y leerlos con facilidad. Esta característica ha generado críticas de abogados y defensores de la privacidad, quienes advierten que podría convertirse en un instrumento de vigilancia.
VPN y nuevas restricciones
Si el bloqueo total de WhatsApp y Telegram se consolida, los usuarios aún podrían eludir la censura mediante herramientas como redes privadas virtuales (VPN). No obstante, una ley rusa reciente prohíbe la promoción de estos servicios, lo que complica su difusión masiva.
El pulso entre el gobierno ruso y las plataformas extranjeras abre un nuevo capítulo en la disputa por el control del espacio digital, con millones de ciudadanos en el centro del debate sobre privacidad, seguridad y soberanía tecnológica.
*Con información de AFP.
