MODA

Tradición y vanguardia se funden en la moda japonesa

Así lo explica la diseñadora colombiana Elena Urrutia, quien en la década de los ochenta estudió en Tokio y modeló para varias reconocidas marcas en Japón.

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Elena Urrutia*
24 de octubre de 2018 a las 10:00 p. m.
La moda en Japón, igual que su sociedad, le da inmensa importancia a las tradiciones y a los pequeños detalles.
La moda en Japón, igual que su sociedad, le da inmensa importancia a las tradiciones y a los pequeños detalles. Foto: AFP

La moda y la cultura se han complementado entre sí a lo largo del tiempo. Por medio de la primera logramos identificarnos con características de otras sociedades, soñamos con distintos universos; tomamos lo que más nos gusta y lo adaptamos.

En los años ochenta estudiaba Economía en la Universidad de Sofía, en Tokio, pero en mis tiempos libres modelaba para diversas marcas japonesas y de esa manera pude conocer muy de cerca la moda de ese país. La sensibilidad, la importancia del detalle y su estética me marcaron. Tanto que esos elementos están presentes en mi marca de ropa: Elena Urrutia.

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La moda en Japón, al igual que su sociedad, les dan inmensa importancia a las tradiciones, a la estética y a la belleza que perciben hasta en el más mínimo detalle. Un ejemplo clásico es el kimono. Ki significa ‘llevar’ y Mono se relaciona con ‘cosa’. Este vestido cubre el cuerpo en forma envolvente y es sujetado con una faja ancha llamada obi. Existen diferentes tipos según la ocasión, la temporada, la edad y el estado civil. Los diseñadores japoneses y del mundo se han inspirado en esta prenda con excelentes resultados.

A pesar del arraigo por la cultura tradicional, en Japón están los grandes diseñadores vanguardistas. Basta recordar las creaciones de la década de los ochenta de Yohji Yamamoto, Rei Kawakubo e Issey Miyake. Hoy tenemos a Jun Takahashi, Hiroki Nakamura y Takahiro Miyashita.

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Issey Miyake, padre de la vanguardia japonesa, nacido en Hiroshima, lleva medio siglo creando ropa. Formó parte de las nuevas generaciones de diseñadores japoneses que llegaron a París. Trabajó para Givenchy y debutó en 1971 con su primera colección. Siempre estuvo dedicado a la investigación de nuevos tejidos y técnicas como la del plisado, la cual le ha dado gran fama en el mundo entero, a través de su línea Pleats Please. Es un auténtico arquitecto del cuerpo humano. En sus diseños priman los materiales la manera como caen es lo que dicta la forma que adopta la prenda.

Otro ejemplo es el distrito de Harajuku donde el estilo callejero es intenso y se convierte en un referente de fusión cultural y estética. También brillan las firmas japonesas importantes a nivel mundial, como Uniqlo, considerada el rival del gigante español Zara.

Ahora bien, la moda colombiana ha seguido la combinación del éxito de Japón, rescatamos las tradiciones de diferentes regiones del país y se resalta, entre muchas cosas, los telares y tejidos mezclados con la innovación local.

Japón es un país fascinante y lleno de enseñanzas. Su moda, por sí sola, nos da una interesante visión de una cultura milenaria, que se basa en tradiciones pero siempre con un ojo en el futuro. Esta combinación es muy relevante para los colombianos y definitivamente puede ser una manera interesante y exitosa de seguir nuestra línea en la moda.

*Diseñadora de modas.