Un paciente con covid-19 recibe tratamiento en UCI. (AP Foto/Felipe Dana)
Un paciente con covid-19 recibe tratamiento en UCI. (AP Foto/Felipe Dana) - Foto: AP

coronavirus

Anticuerpo monoclonal evitaría hospitalización por Covid

Según un estudio publicado en la NEJM el medicamento reduce hasta un 79 por ciento el riesgo de hospitalización o muerte por esta causa.

Desde que inició la pandemia, el mundo de la ciencia se ha volcado en producir tratamientos y vacunas que permitan lidiar con el virus del SARS-COV2. En este año no solo han aparecido vacunas sino también medicinas que evitarían la hospitalización pero muchas de ellas aún están en estudio o en proceso de autorización por parte de las autoridades que regulan los medicamentos.

Pero la ciencia no se detiene y hoy presenta más buenas noticias. Esta semana se conoció que sotronovimab, un anticuerpo monoclonal de GSK y Vir Biotechnology, reduce hasta un 79 por ciento el riesgo de hospitalización o muerte por cualquier causa el día 29. Este resultado se da en comparación con el placebo, según los resultados intermedios del estudio de fase III ‘COMET-ICE’, que se han publicado en la revista ‘New England Journal of Medicine’. “Entre los pacientes de alto riesgo con Covid-19 leve a moderado, sotrovimab redujo el riesgo de progresión de la enfermedad”, conlcuyeron los autores del trabajo.

Los resultados de esta investigación, en el que han participado una muestra de 1.057 pacientes, respaldan los anteriores hallazgos de las compañías, publicados en junio. En el trabajo han participado investigadores españoles, como el doctor Manuel Crespo, que participó en su etapa en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

El ensayo multicéntrico, doble ciego, controlado con placebo y de fase III ‘COMET-ICE’ evaluó la administración de sotrovimab (500 mg), un tratamiento contra la COVID-19 con una sola infusión en adultos con COVID-19 leve a moderado no hospitalizados.

El número de pacientes del ensayo que fueron hospitalizados durante más de 24 horas para el tratamiento agudo de cualquier enfermedad o muerte por cualquier causa el día 29 fue de seis pacientes en el grupo de sotrovimab (1%), frente a 30 pacientes en el brazo de placebo (6%).

En el grupo de sotrovimab, es posible que la mitad de los pacientes que fueron hospitalizados fueran por razones distintas a la progresión de la COVID-19 (por ejemplo, obstrucción del intestino delgado, cáncer de pulmón y úlcera del pie diabético); este no fue el caso de los pacientes del grupo de placebo.

En el análisis de seguridad, 1.037 participantes fueron monitorizados durante al menos 29 días. Los efectos adversos más comunes observados en el grupo de tratamiento con sotrovimab en el estudio ‘COMET-ICE’ fueron erupción cutánea (1%) y diarrea (2%), todos los cuales fueron de grado 1 (leve) o de grado 2 (moderado).

Como se sabe, la Covid-19 provoca de manera desproporcionada la hospitalización o la muerte en pacientes mayores y aquellos con afecciones subyacentes. Sotrovimab es un anticuerpo monoclonal contra este virus que fue diseñado para prevenir la progresión de Covid-19 en pacientes de alto riesgo en las primeras etapas del curso de la enfermedad.

Al margen del estudio, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) autorizó su uso de emergencia en mayo. En Europa, está bajo revisión continua de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) y se espera una decisión “en las próximas semanas”.

También es uno de los medicamentos en la cartera de tratamientos frente a la COVID-19 anunciada por la Comisión Europea. De hecho, en julio la Comisión informó de la firma de un contrato marco con GSK para la compra de hasta 222.000 dosis de sotrovimab.

El objetivo es que esta cartera funcione de una forma similar a la de las vacunas, a través de compras conjuntas en las que podrán participar los Estados miembros que lo deseen. En este caso, el Ejecutivo comunitario ha indicado que son 16 los países de la UE que se suman a la licitación de las primeras 220.000 dosis, sin precisar cuáles.

El acuerdo con GSK prevé que un Estado miembro pueda adquirir el medicamento “si fuera necesario, cuando sea necesario” siempre que el fármaco haya recibido el visto bueno de la EMA para su comercialización o, en su defecto, una autorización para uso de emergencia por el país interesado.