Los conocidos bochornos, que también se les denomina como calores o sofocos, por lo general producen sensaciones de calor por el cuerpo y más intensamente en el rostro, el cuello y el pecho, y pueden estar junto con una intensa sudoración.
Estos se dan comúnmente en la entrada a la menopausia, aunque también pueden suceder en ocasiones como la andropausia, durante algunos tratamientos o enfermedades como en el hipertiroidismo o hipogonadismo.
De acuerdo con el portal Tu Saúde, en algunos casos se puede dar durante el embarazo.
Los expertos también alertaron que se puede dar por antecedentes de cáncer de mama, o en mujeres que fueron sometidas a remoción de los ovarios, la que es una cirugía que puede ser necesaria en algunas situaciones, como en el caso de la presencia de un absceso ovárico, cáncer, endometriosis o quistes ováricos.
Los bochornos pueden ser además efectos secundarios de los medicamentos, por una terapia para cáncer de próstata, hipogonadismo o el hipertiroidismo.
¿Qué produce el exceso de calor en el cuerpo?
Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) advirtieron que el exceso de calor es peligroso para cualquier persona, y el riesgo se incrementa cuando el paciente es de edad avanzada o si tiene problemas de salud.
De acuerdo con la autoridad sanitaria, es importante obtener alivio del calor rápidamente; si no, es posible que empiece a sentirse confundido o desfallecido. De lo contrario, el corazón podría estresarse y tal vez dejar de latir.
El padecer calor por un tiempo prolongado puede convertirse en un problema, y puede generar una serie de enfermedades, todas agrupadas bajo el nombre de hipertermia.
El síncope de calor: este es un repentino mareo que puede ocurrir cuando se está activo y el clima está caliente. Si se toma un tipo de medicamento para el corazón llamado bloqueador beta o no está acostumbrado a climas calientes, estará más propenso a sentirse desfallecido. Tomar agua, colocar las piernas hacia arriba y descansar en un lugar fresco hará que la sensación de mareo desaparezca.
Los calambres por calor: estos son la contracción dolorosa de músculos en el estómago, brazos o piernas. Los calambres pueden ser el resultado de trabajo o ejercicio intenso. A pesar de que la temperatura del cuerpo y su pulso usualmente se mantienen a nivel normal durante los calambres por calor, su piel podría sentirse húmeda y fría.
Estos calambres son una señal de que se está sufriendo de mucho calor, por lo que se sugiere encontrar una manera de refrescar el cuerpo.
Edema por calor: esta es una hinchazón en los tobillos y los pies cuando se está acalorado. Colocar las piernas hacia arriba debería ayudar y si no funciona con bastante rapidez, se tiene que consultar con el médico.
Agotamiento por calor: esta es la manera que tiene el cuerpo para advertir que ya no puede continuar manteniéndose fresco. Es posible que la persona se sienta sedienta, mareada, débil, sin coordinación y con náuseas.
Sudar mucho: a pesar de que la temperatura del cuerpo permanece normal, la piel se siente fría y pegajosa. Algunas personas afectadas con agotamiento por calor tienen un pulso rápido. Para esto se debe descansar en un lugar fresco y tomar muchos líquidos.
