infidelidad

Colombia es el segundo país con más infieles de Latinoamérica, según estudio

Un sondeo realizado por la aplicación Gleeden detalló que el primer lugar lo ocupa Brasil.


Según un informe desarrollado por DIVE Marketing para la plataforma de citas Gleeden, se pudo determinar que Colombia es el segundo país con más infieles de América Latina, tan solo superado por Brasil.

“El 67 % de los encuestados reconocen que han cometido una infidelidad, mientras que el 59 % se siente arrepentido de haberlo hecho. De ahí en adelante, se abre un amplio debate, que depende exclusivamente del compromiso que exista en la relación y qué se entiende como infidelidad en la pareja, así como lo que no sería catalogado como tal. Muchos creen que la misma solo implica un encuentro sexual, mientras otros amplían esa definición, incluyendo en la misma categoría el sexting, reaccionar a publicaciones de otras personas o incluso el consumo de pornografía”, detalló el informe.

La aplicación especializada en encuentros extraconyugales construyó el ranking de los países más infieles de la región a partir de la concentración de usuarios inscritos en cada ubicación geográfica.

Con estos datos se pudo determinar que las naciones latinoamericanas con más infieles fueron, en su respectivo orden, Brasil con 460.000 personas registradas en la app, Colombia con 446.000 usuarios, México con 310.000 usuarios y Argentina con 209.000 usuarios.

Algunos de los principales factores que pueden identificarse cuando alguien es infiel se relacionan con la infelicidad en la relación, el aburrimiento, la poca consideración entre la pareja y, por supuesto, la insatisfacción sexual.

Infidelidad emocional

Aunque el concepto de infidelidad es amplio y el que prevalece en el imaginario social está vinculado con la traición sexual, existe otro campo relacionado con la infidelidad emocional -o emotiva- que puede ser tan o más dañina que la sexual.

La infidelidad emocional ocurre cuando un miembro de la pareja traiciona de forma afectiva. Es decir, cuando no hay un acercamiento físico o sexual pero sí se comparten con una tercera persona emociones y sentimientos.

Aunque cada pareja tiene sus límites y reglas, la infidelidad emotiva suele ser uno de los principales detonantes de desengaño que, a la postre, generan una ruptura.

“En algunos casos, la infidelidad emocional puede entenderse como un mero entretenimiento, un aumento de autoestima y ego, pero en otros puede ser el primer paso que acabe desembocando en una infidelidad sexual. Y es que ambos tipos de infidelidad no tienen por qué estar relacionados. Se puede ser infiel sexualmente y no afectivamente y al revés. No obstante, la infidelidad afectiva puede llevar a tener mayor necesidad de estar íntimamente con la otra persona”, concluyó el portal Mundo Psicólogos.