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¿Cómo reemplazar la sal para reducir el riesgo de infarto y de muerte?

La OMS aconseja reducir el consumo de sal para prevenir enfermedades.


El alto consumo de sal puede provocar efectos nocivos para la salud, entre ellos, hipertensión, que según la Organización Mundial para la Salud, OMS: “la tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, que son grandes vasos por los que circula la sangre en el organismo”, denominándose presión arterial alta o hipertensión, cuando esta es elevada.

Los síntomas principales a destacar de esta afección son migrañas frecuentes, dificultad para ver, vómito, cansancio, náuseas y hasta ansiedad, puntualiza la organización, que sugiere medir la tensión de manera recurrente porque en algunos casos es silenciosa.

Cuando la hipertensión no es controlada afecta el corazón, ya que “puede endurecer las arterias, con lo que se reducirá el flujo de sangre y oxígeno que llega al corazón”, asegura la OMS.

Para prevenir los efectos que provoca una hipertensión, se debe evitar el consumo de alcohol y cigarrillo. A su vez, la ingesta de sal y de alimentos que tienen grasas saturadas.

¿Quiénes son propensos a tener presión arterial alta?

Aquellos que no suelen hacer ejercicio, pero sí consumen tabaco y/o alcohol, pueden experimentar altos niveles de estrés, o personas con diabetes, o con enfermedades renales pueden ser más propensas de sufrir presión arterial alta. Con lo anterior se recomienda tener hábitos saludables que prevengan problemas en la salud.

Foto de referencia sobre sal casero
Foto de referencia sobre sal casero - Foto: Getty Images

Consejos prácticos para reducir la sal

Entre las acciones que se pueden llevar a cabo para disminuir el consumo de sal, sugiere la OMS:

  • Quitar los saleros de la mesa.
  • Moderar el uso de la sal en la preparación de las comidas.
  • Un consumo menor de productos salados entre comidas.
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El consumo de sal debe ser controlado para evitar el desarrollo de enfermedades. - Foto: Getty Images

¿Cómo reemplazar la sal?

En una publicación de Mejor con Salud, y escrita por Carolina Betancourth, se señalan algunos productos que pueden sustituir la sal, y regular de esta manera la presiona arterial alta, por ejemplo:

  • La cebolla: este alimento tiene un uso culinario y medicinal que gracias a sus propiedades antiinflamatorias, anticancerígenas, antimicrobianas, hipoglucemiantes, entre otras, protege el corazón de enfermedades que lo pueden perjudicar. Entre tanto, ya sea como planta o en polvo, la cebolla es usada para la preparación de comidas, ya que puede sazonar, reemplazando el consumo alto de sodio que es perjudicial para la salud.
  • El ajo: al igual que la cebolla, este alimento es versátil porque es utilizado en la cocina y para remedios naturales caseros, que combaten, por ejemplo, la gripe. Sin embargo, también puede sustituir la sal porque resalta las propiedades y sabores de algunos alimentos.
  • El orégano: de acuerdo con Tua Saúde, este alimento es una especia que es utilizada para la pérdida de peso, y así mismo, para la preparación de guisos y otras comidas.
  • El anís: el sitio web citado, señala que es una planta que puede ser usada como laxante, y antiinflamatorio, reduciendo los síntomas que provoca la indigestión y el estreñimiento, entendido este último, como la dificultad para evacuar siendo las heces duras y grumosas.
  • La cúrcuma: es una planta usada tanto en la medicina como en la cocina, siendo un alimento comercializado como raíz o en polvo. Gracias a sus propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias, contribuyen en el buen funcionamiento del sistema circulatorio y respiratorio, contrarrestando afecciones como los resfriados.

Tua Saúde explica que la cúrcuma puede ayudar a desinflamar la piel, un signo de la dermatitis o la psoriasis, misma que según la Clínica Mayo, es una enfermedad que se produce sobre la piel, causando eccema y manchas que provocan comezón. Adicional a ello, no sólo puede aparecer en el rostro, sino en otras partes del cuerpo, como en las rodillas, los codos, o en el cuero cabelludo.