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Las espinacas son consideradas un ‘súper alimento’, ya que están llenas de vitaminas y minerales. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Espinaca: así se puede consumir para controlar la diabetes, regular la presión arterial y prevenir el asma

El valor nutritivo de las espinacas radica en su contenido en vitaminas y minerales.

La espinaca es una verdura que aporta proteínas, fibra, hierro, potasio, folatos, vitamina C, A, E y b-carotenos, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición.

Además, señaló en su portal que aportan una cantidad apreciable de fibra (soluble e insoluble), que favorece el tránsito intestinal.

“En concreto, los folatos contribuyen a la formación normal de las células sanguíneas; la vitamina C contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo, al igual que la vitamina E y, por último, la vitamina A contribuye al mantenimiento de las mucosas, la piel y la visión en condiciones normales”, explicó la Fundación.

Sobre la misma línea, el portal portugués de salud, nutrición y bienestar, Tua Saúde, reveló que la espinaca tiene otras propiedades, como, por ejemplo, controla la presión arterial por sus grandes cantidades de nitratos y potasio “que son sustancias que ayudan a aumentar el relajamiento de los vasos sanguíneos, permitiendo que la sangre circule con más facilidad, ayudando a disminuir la presión arterial, lo cual puede ser muy útil en los casos de hipertensión”.

Asimismo, la espinaca regula los niveles de azúcar en la sangre, ya que “algunos estudios hechos en laboratorio con animales, demostraron que los tilacoides presentes en la espinaca pueden aumentar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de azúcar en la sangre, debido a que inhiben la actividad de las enzimas que participan en el proceso de digestión de carbohidratos. Por ello, la espinaca puede ser un importante aliado en el tratamiento de la diabetes”.

Sobre la misma línea, el portal Medical News Today señaló que la espinaca previene el asma por los betacarotenos que contiene.

Así las cosas, la nutricionista dietista especializada en gastronomía del IMEO, Andrea Marqués, recomendó en Cuídate Plus que para aprovechar su propiedades nutricionales “es preferible recurrir al vapor, microondas, rehogado o salteado frente a cocciones con más agua, como hervir, cocer o guisar”.

Además, agregó que “por su contenido en vitamina C, comerlas crudas (por ejemplo, en ensalada) sería la mejor manera de preservar esta vitamina. También los folatos se mantienen mejor en crudo [...] Si las cocemos, minerales como el calcio, el hierro o el magnesio se absorberán mejor. Sin embargo, perderemos gran parte de las vitaminas. Cuando las cocemos en agua abundante podemos aprovechar el agua de la cocción como base para un caldo de verduras”.

Origen de la espinaca

La espinaca es originaria de Persia, actualmente Irán. Inicialmente, se introdujo en China y, posteriormente, alrededor del año 1000 D.C, con la expansión del pueblo musulmán, se expandió por la región europea estableciendo cultivos de explotación durante el siglo XVIII, según el Manual de Espinaca de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Además, la producción de espinaca en Colombia se realiza principalmente en los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, y Norte de Santander, siendo Cundinamarca el departamento con mayor producción.

Información nutricional por 100 g de espinaca cruda

  • Energía: 23 kcal
  • Carbohidrato: 3,63 g
  • Proteínas: 2,86 g
  • Grasas: 0,39 g
  • Fibras: 2,2 g
  • Calcio: 99 mg
  • Hierro: 2,71 mg
  • Potasio: 558 mg
  • Magnesio: 79 mg
  • Fósforo: 49 mg
  • Betacaroteno: 5626 mcg
  • Vitamina A: 469 mcg
  • Vitamina C: 28,1 mg
  • Vitamina E: 2,08 mg
  • Vitamina K1: 482,9 mcg
  • Ácido fólico: 194 mcg

De todos modos, antes de consumir algún alimento, lo primero que se debe hacer es consultar al médico tratante o a un nutricionista, para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues las anteriores recomendaciones no son las indicadas para todas las personas, ya que la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.