Foto de referencia sobre frutas
Las frutas aportan vitaminas y minerales. - Foto: Getty Images

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La fruta para bajar la glucosa alta de manera natural

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda cinco porciones de 80 gramos de fruta al día.

La glucosa es el azúcar principal que se encuentra en la sangre, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

De hecho, el Grupo Sanitas de España explicó que los azúcares que se ingieren con los alimentos son transformados por el metabolismo en glucosa y esta se desplaza a través del torrente sanguíneo hasta alcanzar las células de diferentes tipos de tejido proporcionando la energía que necesitan para funcionar.

“Al producirse con la digestión de los alimentos, los niveles de glucosa en sangre, a los que clínicamente se denomina glucemia, varían a lo largo del día, oscilando entre concentraciones de 70 y 145 miligramos por decilitro de sangre. Por la mañana, en ayunas son más bajos y se elevan después de cada comida (glucemia postpandrial) y vuelven a descender dos horas después”, indicó el grupo de salud.

Por ello, para saber si la glucosa está alta, lo recomendable es tomarse la glucemia al levantarse por la mañana y antes del desayuno, y se considera normal si los niveles de glucosa se sitúan entre los 70 y 100 mg/dl en ayunas y en menos de 140 mg/dl dos horas después de cada comida.

En consecuencia, si los niveles están elevados la revista española ¡Hola! reveló que las frutas que deben consumir las personas con esta afección son:

  • Manzanas.
  • Peras.
  • Naranjas.
  • Mandarina.
  • Ciruela.
  • Albaricoque.
  • Fresas.

De todos modos, antes de consumir algún alimento lo primero que hay que hacer es consultar al médico tratante o a un nutricionista para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues las anteriores recomendaciones no son las indicadas para todas las personas, ya que la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Por su parte, otras formas de reducir naturalmente los niveles de azúcar en la sangre incluyen:

1. Realizar actividad física. Las nuevas directrices de la OMS recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.

2. Beber agua. El líquido ayuda con la eliminación de desechos. No obstante, el consumo diario de agua es diferente para los hombres y para las mujeres, ya que existen diferencias entre la ingesta, pero por lo general la mayoría de los hombres necesita aproximadamente 13 tazas de líquido al día y la mayoría de las mujeres necesita aproximadamente nueve.

3. Elegir alimentos con bajo índice glucémico. “Los alimentos con un índice glucémico bajo incluyen los mariscos, carne, huevos, cereales, cebada, frijoles, lentejas, legumbres, batatas, maíz, camotes, la mayoría de las frutas y vegetales sin almidón”, señaló Healthline.

4. Conseguir y mantener un peso corporal saludable. El Ministerio de Salud en su página web explicó que para saber si una persona está en un peso saludable, existen algunos métodos confiables. Uno es la determinación del Índice de masa corporal (IMC), que describe la relación entre peso y estatura y para calcular el IMC se necesita conocer el peso y la estatura y se aplica una sencilla fórmula matemática que consiste en dividir el peso entre la estatura al cuadrado: IMC = Peso (Kg) / Estatura al cuadrado (Mt).

Ejemplo:

Una persona pesa 64 Kg y mide 1.5 metros: 64 / 1.5 x 1.5 = 28.44. Este dato indica el IMC de la persona (28.44) se encuentra en los valores correspondientes a sobrepeso.

Esta fórmula no aplica a mujeres en estado de embarazo y debe ser ajustada si la persona tiene algún grado de edema (retención de líquido).

Criterios de evaluación del IMC:

  • Si el IMC es inferior a 18.5, está dentro de los valores correspondientes a “delgadez o bajo peso”.
  • Si el IMC es entre 18.5 y 24.9, está dentro de los valores “normales” o de peso saludable.
  • Si el IMC es entre 25.0 y 29.9, está dentro de los valores correspondientes a “sobrepeso”.
  • Si el IMC es 30.0 o superior, está dentro de los valores de “obesidad”.