vida moderna

Los alimentos que evitan antojos de azúcar en la noche y el insomnio

Se recomienda una taza de té de manzanilla caliente antes de acostarse, ya que esta puede provocar una sensación de somnolencia.


Sin duda, cuando las personas sienten hambre entre horas o los típicos antojos de noche, lo más usual es que opten por alimentos poco saludables, como snacks de frituras, dulces y jugos azucarados, que luego pueden pasar factura en el cuerpo.

Por eso es clave saber qué alimentos comer entre comidas y cuáles conviene optar en esos momentos. Y aunque las frutas son las más populares para comer entre horas y terminar de saciar después de una comida principal, también existen otros productos capaces de ayudar con este objetivo, según el portal Mejor con Salud.

Un estudio de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, asegura quecontrolar el apetito es fundamental para controlar la obesidad, y en este proceso aparecen dos hormonas del cuerpo humano: la Leptina y la Ghrelina.

El Instituto Médico Europeo De La Obesidad (IMEO) señala que, en concreto, la Ghrelina es la hormona que despierta la sensación de hambre, y, por el contrario, la Leptina es la que manda al cerebro la señal de que ya el cuerpo está saciado”.

Por esta razón, las personas que segregan más Ghrelina que Leptina tienen más hambre. Por eso, es fundamental favorecer la producción de Leptina con el objetivo de sentirse saciado más rápidamente.

Comer en la noche
Cuando las personas sienten hambre entre horas o los típicos antojos de noche, lo más usual es que opten por alimentos poco saludables. Foto: Getty Images - Foto: Getty Images

Alimentos para dormir mejor y saciar el hambre

Té de manzanilla

  • Según estudios, la manzanilla contiene compuestos que pueden aliviar el estrés y la ansiedad, aumentando las probabilidades de que las personas puedan quedarse dormidas en lugar de pasar toda la noche dando vueltas.
  • Se recomienda una taza de té de manzanilla caliente antes de acostarse, ya que esta puede provocar una sensación de somnolencia al hacer que la temperatura del cuerpo aumente y luego disminuya.

Nueces

  • El Dr. W. Christopher Winter, asesor de sueño y autor de The Sleep Solution señala que las nueces contienen melatonina, la cual es la hormona que produce la sensación de sueño.
  • “Tu cuerpo produce melatonina cuando comienza a oscurecer, pero comer alimentos con melatonina también podría ayudarlo a sentirse más sedado”, indica Winter.

Leche caliente

  • El Dr. Winter también indica que la leche contiene triptófano, calcio y está en su mayoría fortificada con vitamina D. Además, al calentarla sus efectos inducen al sueño.
  • “El consumo de una bebida caliente aumenta la temperatura del cuerpo. Entonces, este tiene que trabajar para volver a enfriarse y ese enfriamiento puede provocar somnolencia”, añade Winter.

Pastel de cerezas

  • Las cerezas ácidas contienen melatonina. Un estudio del European Journal of Nutrition encontró que las personas que tomaban una onza de jugo de cereza por la mañana y antes de acostarse, durmieron 40 minutos más que las personas que no lo hicieron.

Pavo

Salmón

  • Un estudio del Journal of Sleep Research vinculó el salmón a un sueño reparador y más profundo. Si bien el estudio se realizó en niños, los expertos dicen que los hallazgos probablemente también sean ciertos para los adultos.
  • Sin embargo, los expertos aún no entienden por qué consumir suficiente omega-3 que contiene el salmón, podría aumentar los efectos de la melatonina que promueven el sueño.

Nueces de la India

  • Una porción de un cuarto de taza de nueces de la India aporta casi el 20 % del magnesio requerido en la dieta diaria.
  • Generalmente, se cree que muchas personas presentan deficiencia de este mineral y que eso podría causar problemas a la hora de dormir, ya que la deficiencia de magnesio está relacionada con los trastornos del sueño.

Huevos

  • Son uno de los pocos alimentos que contienen vitamina D en forma natural, lo que podría tener un impacto en el sueño.
  • Un estudio reciente, publicado en Sleep, encontró que los hombres que tenían deficiencia de vitamina D tenían más interrupciones del sueño y dormían menos, en comparación con los que consumían suficiente vitamina.