maltrato a la mujer, Depresión, soledad
El covid prologando se manifiesta de muchas maneras, entre ellas con depresión | Foto: Getty Images

Coronavirus

Por qué algunos tienen covid prolongado

Los científicos encuentran una clave en los microcoagulos para explicar el covid persistente.

9 de octubre de 2021

Una de las consecuencias más devastadoras para quienes sobreviven el virus del covid es quedar con secuelas permanentes. Algunos sobrevivientes de esta enfermedad incluso llevan un año con fatiga, depresión o dolores. Los científicos ha llamado a este sindrome Covid prolongado y muchos de ellos buscan la razón de su aparición para poder encontrar maneras de combatirlo.

Esta semana, una nueva investigación encontró una clave que podría dar luces sobre la razón por la cual el covid prologando se ensaña en algunos pacientes. Según el trabajo todo indica que una sobrecarga de diversas moléculas inflamatorias, literalmente “atrapadas” dentro de coágulos sanguíneos microscópicos insolubles (microcoágulos), podría ser la causa de algunos de los síntomas persistentes que experimentan los individuos con COVID-19 persistente.

Este inesperado hallazgo fue realizado por la profesora Resia Pretorius, investigadora del Departamento de Ciencias Fisiológicas de la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica), cuando empezó a estudiar los microcoágulos y su contenido molecular en muestras de sangre de personas con COVID-19 persistente. Desde entonces, los hallazgos han sido revisados por pares y publicados en la revista ‘Cardiovascular Diabetology’.

“Encontramos altos niveles de varias moléculas inflamatorias atrapadas en microcoágulos presentes en la sangre de individuos con COVID-19 persistente. Algunas de las moléculas atrapadas contienen proteínas de coagulación como el fibrinógeno, así como la alfa(2)-antiplasmina”, explica la profesora Pretorius.

La alfa(2)-antiplasmina es una molécula que impide la descomposición de los coágulos sanguíneos, mientras que el fibrinógeno es la principal proteína coagulante. En condiciones normales, el sistema plasmina-antiplasmina del organismo mantiene un delicado equilibrio entre la coagulación de la sangre (el proceso por el que la sangre se espesa y coagula para evitar la pérdida de sangre tras una lesión) y la fibrinólisis (el proceso de descomposición de la fibrina en la sangre coagulada para evitar la formación de coágulos).

Con niveles elevados de alfa(2)-antiplasmina en la sangre de los pacientes de COVID-19 y de las personas que padecen COVID-19 persistente, la capacidad del organismo para descomponer los coágulos se ve considerablemente inhibida.

Ahora son el primer grupo de investigación que ha informado sobre el hallazgo de microcoágulos en las muestras de sangre de individuos con COVID-19 persistente, utilizando la microscopía de fluorescencia y el análisis proteómico, resolviendo así otro enigma asociado a la enfermedad.

“Resulta especialmente interesante la presencia simultánea de microcoágulos anómalos persistentes y un sistema fibrinolítico patológico”, escriben en el artículo de investigación. Esto implica que el equilibrio entre la plasmina y la antiplasmina puede ser fundamental para las patologías en la COVID-19 persistente, y proporciona más pruebas de que la COVID-19, y ahora la COVID-19 persistente, presentan importantes patologías cardiovasculares y de coagulación.

Se calcula que millones de personas en el mundo que han sobrevivido la infección a este patógeno quedan con covid persistente. Al comienzo los médicos creían que era una invención o un trauma psicológico y les ofrecían a estos pacientes ayuda psiquiátrica. Pero mas tarde entendieron que el problema no era mental sino físico. Más de año y medio después, aun no es mucho lo que se sabe pero este tipo de investigaciones ayudan a aportar luces para saber en realidad cuál es la naturaleza del covid.

De hecho, algunos expertos señalan que el covid-19 está lejos de ser una gripa y como lo señala la investigadora Pretorius es una enfermedad que afecta sistemas como el cardiovascular.

Este tipo de investigación es clave para empezar a desarrollar terapias con las cuales combatir la fatiga, los dolores y otras secuelas que reportan los sobrevivientes de covid-19