Tal y como lo señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hipertensión es considerada un trastorno que incide en afecciones cardíacas.
Se considera una enfermedad silenciosa, porque sus síntomas no necesariamente son perceptibles, por esto, “según los cálculos, el 46 % de los adultos hipertensos desconocen que padecen esta afección”, asegura la OMS. Es entonces que la define como “la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, que son grandes vasos por los que circula la sangre en el organismo”.

Por tanto, el National Institute on Aging explica que la presión arterial “es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes arteriales”. Cuando está en niveles altos se llama hipertensión y bajos, hipotensión.
Aunque ninguna persona está exenta a sufrir hipertensión o hipotensión, muchos son los factores de riesgo que incrementan las posibilidades de que se desarrollen, como por ejemplo, la llegada de la menopausia en las mujeres, y en el caso de los hombres, cuando son mayores de 55 años.
A lo anterior se asocian otros factores como antecedentes familiares o el envejecimiento. Es entonces que la presión arterial puede ser controlada con hábitos saludables que no solo la benefician a ella, sino al cuerpo en general.
La Asociación Estadounidense del Corazón (AHA por sus siglas en inglés) argumenta que la presión arterial es normal cuando está por debajo de 120/80 mmHg, siendo el primer número la presión sistólica, es decir, los latidos del corazón; mientras que la segunda es la presión diastólica, que tal y como lo explica entidad, es la medición en la cual “el corazón descansa entre latidos”.

La Clínica Mayo enumera otros factores de riesgo para el desarrollo de la presión arterial alta, como por ejemplo:
- Las personas que están en sobrepeso, ya que como lo explica la entidad, esta condición modifica la estructura de los vasos sanguíneos y otros órganos del cuerpo.
- No hacer ejercicio, porque quienes con regularidad no llevan a cabo una actividad física se ven propensos a subir de peso.
- Consumir excesivamente sal: “el cuerpo puede provocar la retención de líquidos. Esto aumenta la presión arterial”, precisa el centro médico.
- No consumir potasio, este mineral es importante para la salud cardíaca, porque ayuda a nivelar los índices de sodio.

Es entonces que es importante mantener una dieta balanceada que ayude a regular los niveles de la presión arterial, ya que el consumo de sodio en exceso es perjudicial.
Frutas que ayudan a nivelar la presión arterial alta
Por esto, alimentos como los frutos rojos pueden reducir la hipertensión, que de acuerdo con Nutrición en la Red, las moras, los arándanos y las frambuesas -por ejemplo-, al estar compuestas de antioxidantes, tienen un efecto protector sobre las células bloqueando los radicales libres.
Tal y como lo cita un estudio que fue publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, el consumo de estas frutas, que se caracterizan por ser rojas o moradas, al contener flavonoides, contrarrestan la hipertensión. Incluso la AHA en un informe hace una precisión: estos alimentos tienen la capacidad de evitar la formación de coágulos sanguíneos.

Resulta que la investigación específica que las antocianinas de estos alimentos ayudan a reducir más del 10 % de la presión arterial alta.
Por ejemplo, Tua Saúde menciona que los arándanos son frutas ricas en antioxidantes y fibras que reducen el riesgo de diabetes y presión arterial alta. Se caracterizan por ser fuente de agua, por lo que son útiles para la pérdida de peso, ya que tienen un valor calórico bajo.
Son alimentos versátiles, por lo que pueden usarse en la preparación de bebidas, ensaladas de frutas, platos dulces, entre otros.

