azúcar
El azúcar es necesario para realizar ciertas actividades, sin embargo, en exceso representa un problema para la salud. - Foto: Getty Images

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¿Qué contienen realmente los alimentos “sin azúcar”?

El exceso de azúcar puede ser perjudicial para la salud.

El término azúcar se usa para describir una amplia gama de compuestos que varían en dulzura y los azúcares comunes incluyen: glucosa, fructosa, galactosa, sacarosa (azúcar de mesa común), lactosa (el azúcar que se encuentra naturalmente en la leche) y maltosa (producto de la digestión del almidón), de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Además, indicó que algunas de las funciones de los azúcares incluyen: proporcionan el sabor dulce cuando se agregan a los alimentos; conservar la frescura y calidad del producto; actuar como conservantes en las mermeladas y gelatinas; mejorar el sabor en las carnes procesadas; proporcionar fermentación para los panes y pepinillos; agregar volumen a los helados y darles cuerpo a las bebidas carbonatadas.

Sin embargo, es importante aclarar que algunos alimentos especifican “sin” o “bajo” en azúcar o “reducido” o “menos” azúcar y por ello, El Comercio de Perú explicó la diferencia basado en La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés):

  • “Una porción: Contiene menos de 0.5 gramos de azúcar natural y añadida.
  • Sin azúcar: Contiene, al menos, un 25 % menos de azúcar en comparación con la versión normal del producto.
  • Azúcar reducida: Ningún azúcar ni ingrediente que contenga azúcar fue agregado durante el procesamiento o envasado.
  • Sin azúcares añadidos: Normalmente a los productos se les coloca cierta cantidad de azúcar, pero a veces se les añade más para que estos sean más dulces. Esto significa que el producto contiene solo la cantidad de azúcar que normalmente le ponen y no le agregan extra”.

Teniendo en cuenta lo anterior, es importante señalar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere consumir menos del 10 % de la ingesta calórica total de azúcares libres, que equivale a 50 gramos (o unas 12 cucharaditas rasas), en el caso de una persona con un peso corporal saludable que consuma aproximadamente 2.000 calorías al día, aunque para obtener beneficios de salud adicionales lo ideal sería un consumo inferior al 5 % de la ingesta calórica total.

Adicional, según Medline Plus, la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) recomienda limitar la cantidad de azúcares agregados en la alimentación y la recomendación se extiende a todos los tipos de azúcares agregados.

  • Las mujeres no deben obtener más de 100 calorías por día provenientes del azúcar agregado (aproximadamente seis cucharaditas o 25 gramos de azúcar).
  • Los hombres no deben obtener más de 150 calorías por día provenientes del azúcar agregado (aproximadamente nueve cucharaditas o 36 gramos de azúcar).

De hecho, hay que señalar que las grandes cantidades de alimentos que contengan azúcar pueden contribuir al exceso de peso en niños y adultos, y con la obesidad se incrementa el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, síndrome metabólico y presión arterial alta.

Por su parte, la biblioteca de Estados Unidos reveló que algunas formas de reducir la ingesta de azúcares agregados incluyen:

  • Tomar agua en lugar de refresco regular, agua “vitaminada”, bebidas para deportistas, bebidas de café y bebidas energizantes.
  • Comer menos caramelos y postres dulces, como helado, galletas y pasteles.
  • Leer las etiquetas de los alimentos en busca de azúcares agregados en condimentos empacados y salsas.
  • Elegir fruta fresca para el postre en lugar de pasteles, galletas, tartas, helados y otros dulces.
  • Elegir refrigerios ricos en nutrientes como verduras, frutas, queso bajo en grasa, galletas saladas integrales y yogurt bajo en grasas y calorías en lugar de dulces, pasteles y galletas.

De todos modos, la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica y, por ello, lo primero que se debe hacer es consultar a un experto de la salud, para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.