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‘Tapar’ el Sol, el nuevo proyecto que financia Bill Gates

El genio y millonario estadounidense está apoyando económicamente una polémica iniciativa que busca ‘bloquear’ los rayos solares. ¿Por qué lo hace?


En el capítulo final de la temporada 7, titulado ‘¿Quién disparó al Sr. Burns?’ (1995), el octogenario millonario y dueño de la planta nuclear de Springfield construye un disco movible gigante para bloquear el sol. Su objetivo: que la ciudad permanezca en la oscuridad perpetua para que lo ciudadanos consuman más energía producida por la planta.

25 años después, esta idea es retomada por un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard financiados por el multimillonario Bill Gates. Pero tranquilos. El polémico proyecto no busca aumentar el dinero de las arcas del magnate, ni privar a la humanidad y a la fauna y flora del mundo de los rayos solares, tan fundamentales para la vida. Al contrario, esta es una iniciativa que quiere reducir el calentamiento global. Tiene el nombre de ‘Experimento de Perturbación Controlada Estratosférica’ (SCoPEx) y consiste en esparcir en la atmósfera un polvo de carbonato de calcio, solución que los científicos aseguran no es tóxica. El manto de la sustancia serviría, en primera instancia, como un parche en los agujeros de la capa de ozono. Y en segunda instancia, con tiempo, el carbonato de calcio contribuiría a regenerar esa capa.

Esta no es la primera vez que el fundador de Microsoft invierte en polémicos proyectos con un posible trasfondo ecológico. De acuerdo con ‘The Land Report’, Gates ha adquirido en los últimos años más de 90.000 hectáreas de tierra para cultivo en 18 estados de la unión americana. Se convierte así, en el primer dueño tierras aptas para la agricultura de Ese país. Aunque todavía nadie entiende cómo una persona que hizo su fortuna en el campo de la tecnología se interesó por el negocio de inmuebles, muchos consideran que este es un plan para poner en marcha proyectos de agricultura sostenible.

¿Ficción o realidad?

Salvar la capa de ozono es una idea que muchos científicos les parece imposible, a menos que se reduzca de manera contundente los gases de efecto invernadero. Pero el proyecto financiado por Gates es prometedor. Las pruebas de laboratorio han arrojado resultados satisfactorios y, en junio, los científicos de Harvard planean lanzar un globo aerostático desde una estación en Suecia que deberá alcanzar los 20 kilómetros de altura. En esta fase no se probará el polvo de carbonato de sodio, sino el sistema de rocío.

Si tiene éxito, esto podría ser un paso hacia una segunda etapa experimental, que liberaría una pequeña cantidad de polvo de CaCO3 a la atmósfera y así avanzar con el ‘bloqueo’ del Sol.

Si bien Gates se ha ganado la confianza de muchos por su trabajo filantrópico, el apoyo a distintos desarrollos científicos y sus “predicciones” sobre la pandemia, el proyecto ha causado una división entre la comunidad científica y ambiental. Diversos científicos aseguran que los aerosoles estratosféricos podrían ayudar a rehacer la capa de ozono, así como reducir las temperaturas globales en 1,5 °C, contrarrestando décadas de emisiones de gases de efecto invernadero. En 2020, la temperatura fue de aproximadamente 14,9 °C. La ONU asegura que el mundo va en camino a un aumento catastrófico de la temperatura de 3 a 5 grados Celsius en este siglo.

Por otro lado, un grupo de científicos y ambientalistas afirman que la tecnología usada para dicho proyecto provocará consecuencias peores o iguales a las del calentamiento global, efectos tales como cambios climáticos extremos, sequías y hambrunas. Asimismo, analistas de todo el mundo indican que la apuesta financiada por Gates requiere de una cooperación internacional para evaluar los posibles riesgos colaterales.