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Verdades y mitos alrededor del acné: ¿cuáles alimentos lo empeoran?

El estrés y el consumo de grasas son algunos de los factores popularmente relacionados con el origen del acné. En SEMANA hablamos con varios expertos para desmentir o verificar estas suposiciones.


El acné es una de las enfermedades cutáneas más comunes entre los adolescentes. Según ScienceDirect, esta condición clínica afecta al 80 % de las personas entre 12 y 20 años, aunque solo se presenta de manera grave en el 15 % de los jóvenes. También hay casos menos comunes diagnosticados en los recién nacidos como el acné neonatal, el de los niños (acné infantil) y el de los adultos mayores de 25 años (acné persistente y tardío).

Alrededor de dicha afección se ha creado una serie de mitos y relatos populares que poco tienen que ver con la realidad. Se dice, por ejemplo, que el consumo excesivo de grasas es el principal detonante de esta enfermedad. Algo que, según los expertos, es falso. Lo que define la aparición del acné son los genes. El crecimiento de los niveles de las hormonas masculinas -llamadas andrógenos- puede alterar la producción de sebo (grasa en la piel) y, en consecuencia, tapar los folículos formando así las inflamaciones.

En este sentido, el médico dermatólogo de la Universidad de Caldas, Juan José Vélez, aseguró que, pese a lo que muchos creen, la ingesta de grasas no condiciona el origen del acné. “Se piensa que la alimentación y el consumo de grasas es lo que genera la aparición del acné. Esto no es correcto”.

El doctor Vélez subrayó que la genética determina el tipo de acné de cada persona y su severidad, aunque añadió que el alto consumo de carbohidratos o azúcares refinados sí puede incrementar -más no originar- la presencia de granos en la piel porque se dispara la producción de insulina, la cual aumenta la generación de andrógenos.

Esto va de la mano con lo explicado por el doctor Carlos Jaramillo en este episodio de Educando ConCiencia. El doctor Jaramillo destacó que una alimentación equilibrada es fundamental en la desaparición del acné.

El estrés, uno de los principales agravantes del acné

En conversación con SEMANA, el dermatólogo de la Universidad de Antioquia Jaime Sierra destacó que uno de los factores preponderantes que altera el acné es el estrés. “La gente que está preocupada por el trabajo, los exámenes en la universidad, o que trasnocha mucho, puede tener más acné que el promedio”.

Al respecto, el doctor Sierra recomendó que las personas adopten un estilo de vida saludable en el que la actividad física sea protagonista. El ejercicio, detalló el experto, ayuda a reducir los niveles de estrés; lo que disminuirá el riesgo de que se desarrollen lesiones inflamatorias como granos rojos dolorosos, con secreción purulenta, es decir, lo que se conoce como espinillas blancas o negras.

Sin embargo, el dermatólogo remarcó que tras hacer ejercicio es importante realizar un adecuado aseo para eliminar las impurezas que se acumulan en la piel.

“Otra de las cosas que favorece el aumento del acné es la exposición solar. También el consumo de leche entera está demostrado que empeora esta afección”, dijo el doctor Sierra, quien concluyó que el uso excesivo de agentes oclusivos (ciertos maquillajes o cremas) produce un taponamiento de los poros que afecta las lesiones del acné.