Su ritmo es pausado; su mirada, intensa. Así como sus películas, Kleber Mendonça Filho, antiguo periodista y crítico de cine, hoy director reputado en todo el globo, se toma su tiempo, pero llena cada frase de sello propio. Nacido en Recife, donde ubica muchas de sus tramas (en cortos como el espectacular Recife frío, que dicta mucho de su tono irreverente, y largometrajes aplaudidos como Aquarius, protagonizado por Sônia Braga), el director ha visto desde 2025 su película El agente secreto congregar más gente y ganar más premios que ninguna otra en la historia de su país. Nada mal para un tipo del nordeste.

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Lo hizo contando una historia en tres líneas de tiempo, todas protagonizadas por Wagner Moura. Sigue a Armando Solimões, un profesor universitario que entra en la mira de un hombre de poder en pleno 1977, tiempo de caos bajo la dictadura y de sicarios de varios niveles. Armando se ve obligado a escabullirse. Pero, tiempo después, regresa a Recife a buscar a su hijo bajo el nombre de Marcelo Alves, en un lapso en el que convive con otras personas que ocultan su identidad para sobrevivir a la persecución de la dictadura. Así, se pone de nuevo en la mira del mal.

Kleber, que fue crítico de cine antes de volcarse a hacer cine, recibió la distinción como el mejor director de Cannes 2025 y acaba de arrasar en los XIII Premios Platino, donde se llevó siete estatuillas, incluidas a mejor director y a mejor película. Foto: Premios Platino
En los Platino 2026, que celebran el audiovisual iberoamericano, pocas sorpresas y ganadores rotundos

Como el autor que es, Mendonça refuerza el momento estelar del cine brasileño un año después del Óscar de Walter Salles, el primer Óscar para su país, por Aún estoy aquí (que también tocó la dictadura). El renacimiento tras el medioevo cultural del bolsonarismo, que replica Milei en Argentina, ha sido fértil y categórico en lo que expresa. No olvidar, nunca.

En los XIII Premios Platino, que recién tuvieron lugar en el Teatro Gran Tlachco del Parque Xcaret, en Riviera Maya, en los que Arcadia hizo firme presencia, la producción se llevó siete premios, más que ningún otro largometraje, entre estos los más importantes, a mejor dirección, mejor guion, mejor película, mejor actor, y otros a mejor música, arte y edición (la potente Sirat, española, le siguió con tres premios técnicos muy merecidos). Arcadia cubrió la alfombra roja y habló con figuras enormes, como Mendonça. Esto nos dijo.

ARCADIA: De todas las sorpresas que le ha dado esta película, ¿cuál lo mueve más?

KLEBER MENDONÇA FILHO: Bacurau (su cinta más taquillera a la fecha) había tenido 800.000 espectadores, así que si El agente secreto llegaba a 900.000, hubiera estado muy bien. Pero convocamos a 2 millones y medio de personas. Esa fue una gran sorpresa. El premio de mejor director en Cannes también fue importante. Para un excrítico que estuvo muchos años en la sala Lumière, fue muy fuerte recibirlo.

ARCADIA: ¿Cómo elevó Wagner Moura lo que usted concibió en la página?

K.M.: Escribí el guion específicamente pensando en él. Sospechaba que no era solamente un gran actor, sino también una gran persona, y así fue. Es increíble cuando trabajas con personas que no conoces, gente con la que, desde antes, tienes una sensación de “creo que me gusta este actor o actriz, o este director de arte”, pero no lo sabes, y se vuelve cuestión de vivir juntos la experiencia. Hemos tenido mucha suerte en las películas que hemos hecho, con muchas personas increíbles que las han integrado. Wagner es un gran colaborador, gran amigo y un gran actor.

Como Recife y el mundo mismo, 'El agente secreto' está lleno de tiburones en el agua y tiburones humanos. Foto: cortesía MUBI
Wagner Moura sobre ‘El agente secreto’ y el camino: “Vivir en Colombia me conectó con Latinoamérica”

ARCADIA: Mucho se habla de los personajes de Wagner y Tânia María, pero quería preguntarle sobre Ghirotti, Cavalcanti, Vilmar, los “tiburones” que contratan y los subcontratados para hacer daño.

K.M.: Aprendí una cosa muy interesante en El sonido alrededor, mi primera película. Quería hacer un panorama humano de la vida en Brasil y unos personajes no eran agradables, eran personas muy complicadas. Y fui muy cuidadoso en escribir todos los matices, atendiendo mi preocupación de no hacer de esos personajes caricaturas de villanos.

Poco a poco, la sociedad brasileña empezó a cambiar de una forma muy histriónica. Y en Aquarius empecé a sentir menos ese miedo, pues empecé a ver que muchos líderes y personas políticas me parecían caricaturas. Y la situación empeoró más y más. En Bacurau dije: “Al diablo, vamos ahora a hacer algo más exagerado”.

Irónicamente, la realidad en Brasil era aún peor que en Bacurau. Ahora, en El agente secreto, creo que Ghirotti es un hombre de poder, lleno de prejuicios, que refleja una posición todavía muy real en 2026, la de creer que el noreste de Brasil es inferior. ¡Es ciento por ciento realista, fotorrealista, dramáticamente realista! Para personas de la extrema derecha es un personaje de caricatura, y eso es exactamente lo que es. Estamos de acuerdo.

ARCADIA: Cuéntenos sobre exhibir su película por el mundo y las reacciones que suscita su código extraño, con escenas como las de la pierna…

K.M.: Para mí es muy, muy importante que las películas sean disfrutadas en los cines en su primera vida. Defiendo constantemente que los primeros nueve o diez meses la cinta se vea en salas. Ahí se construye el carácter de una película. Los cines desempeñan un papel muy importante en la dirección de cómo la película debe ser disfrutada al principio de su vida. Después, no tengo problema con que se vea en streaming, home video, televisión... La película llegó a los festivales, luego a Brasil y a otros primeros países, siempre en salas de cine.

Yo creo que es una película muy auténtica, muy brasileña. La escena de la pierna es controversial, y me gusta mucho que sea controversial, rara, inesperada. Para mí, los mejores libros y películas tienen escenas completamente inesperadas, una autenticidad de las idea y de la narración. Estoy orgulloso de todas las escenas de la película.

La película tiene lugar en varias líneas de tiempo, pero la principal es en 1977, con dictadura y poder desatado. En ese marco, personajes como Sebastiana (Tânia María) hacen contrapeso a los malandros que usan la autoridad que tienen sin control para su beneficio. Foto: cortesía MUBI

ARCADIA: Cuéntenos de la literatura que propone paralela a su cine…

K.M.: He vivido una experiencia muy positiva con el libro del guion de El agente secreto, y ahora me suena la idea de escribir otro sobre mi experiencia de 10 meses con la película, como otra manera de moverme dentro del cine. El cine es una sala de cine, son los carteles, es una persona que viene a hablar conmigo en San Sebastián, en Río o en Estados Unidos; y es también trabajar con la distribución (y los cines brasileños y lograr reunir a 2,5 millones de espectadores). No sé si tenga tiempo, pero quiero escribir ese libro.

ARCADIA: ¿Se aburre de ver su película después de tanto proyectarla?

K.M.: La última vez que vi la película fue en Los Ángeles, en una sala increíble, y pensé: “¡Wow, es muy buena!”. En cada película trabajo mucho en todo, particularmente en el montaje. El montaje de El agente secreto implicó ocho meses con dos montajistas (¡ganó aquí el Platino a mejor montaje!). Mi mayor preocupación siempre es que la película esté en su mejor estado final.

ARCADIA: ¿Los premios le significan algo?

K.M.: Tengo una relación saludable con los premios. El agente secreto tiene cerca de un centenar de premios en su carrera; históricamente, es la película con más premios en Brasil. Los premios dan luz, son un reflector, pero no todas los necesitan. Cuando hacía cortometrajes, a un corto le iba muy bien, era un gran éxito y al próximo no tanto. Cada película tiene una personalidad. Retratos fantasmas es una película que me gusta mucho y es amada en muchos lugares, pero es un ensayo (a veces lo llaman documental, a veces ensayo) y no tuvo jamás la capacidad de El agente secreto como película de narrativa clásica. Si, como artista, entiendes que cada obra tiene una personalidad, serás más feliz.

ARCADIA: ¿Una película así puede suceder si regresa la derecha extrema?

K.M.: Hay un problema muy grande, no solamente en Brasil, también en los Estados Unidos, y es que las cosas verdaderas y ciertas de la sociedad se asocian a un partido político, y no deberían serlo. Está en la Constitución. El hecho de que Brasil apoye su cultura no es un proyecto del PT, es un proyecto de Brasil, de la institución. Cuando Bolsonaro llegó al poder en enero de 2019, el primer día de enero, la primera cosa que hizo fue cortar el Ministerio de Cultura. La primera cosa que Lula hizo el primero de enero fue traer de vuelta el Ministerio de Cultura. Pero el Ministerio de Cultura no es un proyecto de Lula. Lula solamente estaba respetando la Constitución brasileña.

Me gustaría mucho que la cultura no se asociara a una ideología política, porque cuidar de las personas no es una cuestión de ideología y así debería suceder con la cultura.

Me gustaría mucho que la cultura no se asociara a una ideología política, porque cuidar de las personas no es una cuestión de ideología y así debería suceder con la cultura. Sin importar el resultado de la elección (creo que será positivo para Lula), espero que la cultura continúe, la salud continúe, el respeto por Brasil continúe, pero infelizmente no es así. Tenemos una situación perversa en nuestra visión de sociedad. Hoy es muy claro que la extrema derecha no busca respetar a la sociedad; de hecho, encarna la completa falta de respeto por la sociedad.

El director se empeñó en que su película viviera en las salas de cine los meses suficientes. Lo considera esencial. Foto: MUBI/Cineplex

ARCADIA: El cine compite hoy contra el consumo rápido de contenido, ¿influye esto en cómo construye una película?

K.M.: Es una pregunta muy buena y muy compleja porque está fuera de mi control. Tuvimos una reunión muy interesante recientemente con Netflix Brasil y los números internos son muy buenos considerando el momento y la capacidad de mantener la atención de un público. Pero para mí, los mejores libros, las mejores películas tienen una secuencia de ideas narrativas que son interesantes. Para mí es natural, no me pasa por la cabeza que “debo pensar en el chico de 13 años que la va a ver”. No es así.

Después de 10 meses en las salas de cine, en las mejores salas del mundo (Buenos Aires, París, Sídney, Nueva York, São Paulo, Brasilia, con el recuerdo especial de las sesiones del Cine Brasilia, que es una sala increíble), está perfecto que hoy un chico en Santiago diga: “Finalmente terminé El agente secreto después de dos semanas”. Pero, como cineasta, jamás quiero saber sobre técnicas para mantener la atención de la gente. Mis películas tienen mucha información. Si estás atento, bien; si no lo estás, y te preguntas “¿qué es esa pierna? ¡No entiendo la pierna!”, ese es tu problema. Todavía tenemos películas de 3 horas: ¡Oppenheimer es un éxito de 980 millones de dólares!

Como cineasta, jamás quiero saber sobre técnicas para mantener la atención de la gente. Mis películas tienen mucha información. Si estás atento, bien; si no lo estás y te preguntas “¿qué es esa pierna? ¡No entiendo la pierna!”, ese es tu problema.

Quiero seguir haciendo películas clásicas narrativas. Cuando El agente secreto empieza, hay una situación que, creo, es muy interesante, en esa estación de servicio. ¿Hay alguna persona que no esté interesada en esa situación? Para mí es muy interesante saber quién es el muerto y la reacción del personaje principal. Pero no ha sido pensada para mantener la atención de un chico o una chica de 14 años...

"para mí, los mejores libros, las mejores películas tienen una secuencia de ideas narrativas que son interesantes. Para mí es natural, no me pasa por la cabeza que “debo pensar en el chico de 13 años que la va a ver”. No es así", nos explica Kleber Mendonça Filho. Foto: FOTO: Victor Jucá

Recuento: XIII Premios Platino Xcaret: Jamás olvidar y remar juntos

Los grandes premios del audiovisual iberoamericano se celebraron en el paradisíaco Parque Xcaret antes de regresar a Madrid en 2027, y reunieron una industria cada vez más fuerte.

Con un escenario bien logrado, músicos y decenas de nominados y presentadores, la ceremonia dejó dos grandes triunfadoras. En cine, Un agente secreto se llevó siete categorías clave, pero un premio clave fue a Camila Plaate por su valiente rol de reparto en la película Belén, en Prime Video, mientras que Sirat ganó fotografía y sonido con justicia.

Camila Plaate ganó por su valiente rol de reparto en la película 'Belén'. Foto: Amazon MGM Studios

En lo que a series respecta, El eternauta, la adaptación de la novela gráfica argentina de culto, se llevó ocho premios, en una barrida que solo frenó la mexicana Paulina Gaitán, triunfadora por su protagónico volátil en Las muertas.

A cargo de Bruno Stagnaro, 'El Eternauta' ganó 8 premios; barrió con casi todo, excepto con el premio a mejor actriz en serie. Foto: Premios Platino

A cargo de Bruno Stagnaro, emitida en Netflix, protagonizada por Ricardo Darín (no estuvo presente, pero ganó), El Eternauta es reflejo de lo que su creador propagó en el set. Fue uno más. Así lo destacaron los discursos de sus colaboradores, en FX, música, edición. “Nadie se salva solo”, profesa la serie; ¡nadie gana solo tampoco!

Ricardo Darín y el uruguayo César Troncoso ganaron premios Platino a mejor actor y mejor actor de reparto en series, por sus roles en 'El eternauta'. Foto: Marcos Ludevid

Mucho más se aplaudió. Esta edición expandió categorías para celebrar a los talentos técnicos en las series. Y solo hace falta ver el maquillaje y peluquería de Menem, cuya dupla se llevó el Platino, para entender su importancia (y así, en todos los departamentos). En una primera entrega previa a la gala, vestuaristas, técnicos de sonido, música y edición recibieron las flores que merecen.

'Menem', dirigida por Ariel Winograd, incluye a Leonardo Sbaraglia (El Gerente, Blondi), Juan Minujín (Los Dos Papas, El Marginal), Griselda Siciliani (Bardo, Sentimental) y más. Foto: FEDERICO ROMERO)
En gran apertura, ‘El eternauta’, ‘Anatomía de un instante’, ‘Sirat’ y ‘El agente secreto’ pican en punta

Al respecto, Eugenio Caballero, diseñador de producción ganador del Óscar por El laberinto del Fauno y absoluto ícono del cine de la región, le dijo a Arcadia que estos Platino nuevos son “unas de las banderas que he traído aquí, porque hay demasiado talento y no se puede premiar solo al showrunner, guionista o al actor”. Esto, para elevar espíritus, pero sobre todo para subir el nivel. “El cine y las series se hacen con equipos, que se hacen más y más sólidos”, enfatiza, “y los técnicos son preponderantes”. Caballero, que pronto estrena película sobre el fotógrafo de guerra Robert Capa, exaltó a Un poeta como “una película maravillosa”.

En esa nota profunda, los premios también destacaron la serie Anatomía de un instante, con premios para su arte, vestuario, fotografía y sonido. Su showrunner, Alberto Rodríguez, le dijo a Arcadia que contar la historia del fallido golpe de Estado del 23-F del 81 “es importante por cierta desmemoria. Hay jóvenes en nuestro país que dicen estar de acuerdo con cosas que hizo el dictador, y no tienen idea de lo que hablan”.

La memoria también es uno de los ejes de El agente secreto y del documental ganador de Petra Costa, Apocalipse nos Trópicos (en Netflix), que hizo memoria casi en tiempo real. Con un guion magistral y reflexivo, Costa revela el control creciente de los pastores religiosos en la sociedad brasileña y en su atacada democracia.

En 'Los domingos', Blanca Soroa interpreta a Ainara, una joven que siente el llamado de ser monja. En su primer rol profesional, lo hizo excepcional. Foto: Premios Platino

Además, la notable película española Los domingos, que pasó por cines de Colombia y ganó el Premio Goya en el suyo, le representó un Platino a mejor actriz en película a la joven Blanca Soroa en su primer rol profesional. ¡Qué carrera inicia! Arcadia también habló con ella, una voz de una generación, dormida para algunos, que para otros liderará el cambio (esperen pronto esa gran entrevista). Interpreta a Ainara, una joven que, en el seno de una familia de educación universitaria, siente el llamado de ser monja y voltea patas arriba las dinámicas de lo woke y la tolerancia por el libre albedrío.

Si tu sobrina adorada te dice que quiere ser monja, que es todo lo que tú no querrías, ¿cómo actuarías? Eso explora 'Los domingos'. Foto: BTEAM Pictures / David Herranz
Rep'ública Dominicana ganó su primer Platino por Olivia & las nubes'. Foto: Premios Platino

A esas emociones increíbles se sumó la de República Dominicana, que ganó su primer Platino por Olivia & las nubes, una película de animación única en su estilo. Y no deja de inspirar, más allá de lo que piense (política y paradójicamente), una trayectoria como la de Guillermo Francella, que por décadas, desde el humor y desde el drama, ha dejado huellas imborrables. Si no recuerda el monólogo de su personaje sobre la pasión en El secreto de sus ojos, le recomendamos repasarlo.

Guillermo Francella, Premio Platino de honor 2026. Foto: Premios Platino

Colombia se fue en blanco; Un poeta no ganó, pero, si se piensa bien, esto solo lo encumbró como el mejor de los perdedores, muy en paralelo a su genial protagonista…

*Editor de la sección cultural de Revista Semana en edición impresa y curador de redes de Revista Arcadia.