La nueva comedia No aptos para trabajar, creada por Mindy Kaling, estrenada el pasado 2 de junio, sigue a cinco veinteañeros obsesionados con construir una carrera profesional en el competitivo barrio de Murray Hill, en Manhattan, mientras intentan encontrar un equilibrio entre el éxito laboral y la felicidad personal.
Con una mirada que mezcla humor, romance y crítica social, la producción aborda temas como la ansiedad laboral, las diferencias de clase y las dinámicas de poder en la oficina.
El elenco está encabezado por Ella Hunt, Avantika, Will Angus, Jack Martin, Nicholas Duvernay y Jay Ellis, acompañados por un reparto de figuras invitadas recurrentes, entre las que se encuentran Victor Garber, Greg Germann, Judy Gold, Ego Nwodim, Harry Richardson y Constance Wu, entre otros.
A propósito del estreno de la serie, SEMANA conversó con la actriz británica Ella Hunt, quien interpreta a AJ, una joven brillante y ambiciosa que intenta abrirse camino en un entorno laboral altamente competitivo.
La actriz reflexionó sobre la construcción de un personaje que combina determinación y vulnerabilidad, habló del trasfondo social de la historia, explicó cómo encontró el equilibrio entre la comedia y el drama, y recordó algunos de los mayores desafíos del rodaje en Nueva York.
SEMANA: En No aptos para trabajar, su personaje, AJ, equilibra vulnerabilidad y determinación. ¿Cómo construyó esa combinación en el set?
Ella Hunt: Creo que tuve mucha suerte de que Mindy quisiera escribir un personaje que fuera una mezcla tan sólida de vulnerabilidad y determinación. AJ es un personaje muy impulsivo, y creo que gran parte de la comedia del personaje descansa en lo ambiciosa que es. Mucho de lo que está escrito para ella en el entorno laboral es muy vivaz, muy acelerado. Todos conocemos a personas como AJ en el trabajo: las admiramos y también les tenemos un poco de miedo.
Pero me encanta que podamos ver la otra cara de AJ. También la vemos en su casa, en su vida personal. Allí es bastante vulnerable, no tiene su vida completamente resuelta, y creo que ver ese equilibrio es lo que la convierte en una persona real y en un personaje muy divertido de interpretar. Me encantaron ambos lados de ella.
SEMANA: La serie aborda temas como la explotación laboral y la ansiedad económica. ¿Sintió una responsabilidad especial al interpretar a AJ dentro de esos temas sociales?
Ella Hunt: Sí. Creo que soy muy consciente, en este momento de capitalismo en etapa avanzada en el que vivimos, de cuánto influye la ansiedad laboral en muchas de nuestras vidas. Y creo que lo que hace a AJ un personaje tan identificable es que proviene de una familia de clase trabajadora.
Probablemente sea la primera persona de su familia en graduarse de la universidad. Sin duda, es la primera en asistir a una universidad de la Ivy League.
Creo que a lo largo de la serie vemos que siente el peso de esa responsabilidad y que, quizá equivocadamente, piensa que necesita adoptar una determinada personalidad o desempeñar un papel en el trabajo para poder tener éxito, porque siente que antes no había visto a personas como ella en ese entorno laboral.
También creo que ese es un punto muy interesante de conexión entre ella y su jefe, Bill. A medida que avanza la serie, vemos cómo él la lleva al ferry de Staten Island y le habla de cuando llegó a la ciudad sin nada, de cómo el mejor y el peor momento de su día era el trayecto al trabajo, porque podía contemplar la ciudad y todas las promesas que representaba, pero al mismo tiempo sentirse como alguien que quizá no podría triunfar allí.
Así que creo que esa ansiedad laboral está realmente en el centro de la serie. Evidentemente, esta es una comedia, así que abordamos esos temas con un tono lúdico y esperamos que la serie resulte cercana y reconfortante, una de esas producciones que generan comodidad al verlas. Eso es, sin duda, lo que más disfruto de formar parte de ella. Pero definitivamente era algo de lo que era muy consciente desde el principio y algo que aprecié mucho del material.
SEMANA: La serie combina humor negro con una tensión muy real. ¿Cómo contribuyó a mantener ese equilibrio para que la comedia no restara fuerza al drama?
Ella Hunt: Esa es una muy buena pregunta y probablemente Mindy y Charlie, nuestros showrunners, podrían responderla mejor que yo.
Creo que anteriormente me había sentido un poco como una impostora cuando se trataba de hacer comedia. No me consideraba una persona graciosa. Incluso cuando me eligieron para Dickinson, sentía que interpretaba al personaje serio y que había muchas personas muy divertidas a mi alrededor, pero yo no me veía como alguien especialmente gracioso.
Y, al final, creo que eso me ha servido bastante en la comedia, porque realmente pienso que, para que la comedia funcione, tienes que creer en la situación y en la persona.
Así que simplemente traté de acercarme a AJ, preguntándome cómo me sentiría yo en esa situación y cómo podía representar honestamente lo que ella estaba viviendo. Después, dentro de eso, permitirme relajarme lo suficiente para que la comedia de la situación pudiera aparecer por sí sola.
También creo que gran parte de la comedia de AJ descansa en lo increíblemente ambiciosa que es y en lo extrovertida que resulta. Pero, al mismo tiempo, dentro de toda esa seguridad hacia afuera, también es una persona bastante torpe. En realidad, no tiene un sentido de identidad firme y equilibrado fuera del trabajo. Es una combinación muy divertida ver a alguien tan cómodo en el trabajo y, al mismo tiempo, tan perdido fuera de él.
SEMANA: Su carrera abarca cine independiente, comedia y drama. ¿Qué tuvo la preparación de este personaje que la sacó de su zona de confort actoral?
Ella Hunt: Creo que AJ era un personaje que no había tenido la oportunidad de interpretar antes. Hice la película Saturday Night, en la que interpreté a Gilda Radner, y fue la primera vez que interpreté a alguien tan vivaz, tan luminosa en su espíritu y tan divertida como Gilda. Ese papel me abrió una puerta para interpretar personajes como AJ.
Pero creo que AJ es, al mismo tiempo, la heroína romántica de esta serie y un personaje de comedia muy particular, muy excéntrico.
Así que definitivamente fue un desafío nuevo para mí. Creo que una parte muy importante de interpretar a AJ consistió simplemente en relajarme, confiar en mi intuición y confiar en que realmente sabía lo que estaba haciendo. También confiar en que, cuanto más pudiera disfrutar a las personas que me rodeaban, más podría relajarse el público y disfrutar con nosotros.
Esta serie trata, sobre todo, de disfrutar el tiempo que pasamos con estos cinco jóvenes mientras atraviesan el mundo laboral y descubren quiénes son en el mundo. Así que creo que, cuanto más logré relajarme, mejor me fue.
SEMANA: ¿Cuál fue la escena más difícil de filmar?
Ella Hunt: Diría que tuve mucha suerte de poder desarrollar toda la historia relacionada con el desequilibrio de poder en el trabajo junto a Jay Ellis, quien interpreta a Bill, mi jefe y, a mitad de la temporada, mi interés amoroso, porque Jay es un gran profesional y una persona maravillosa.
Creo que desde el primer momento tuvimos una muy buena química y tensión en pantalla. La combinación de eso con el hecho de que Mindy había escrito escenas realmente excelentes para nosotros hizo que nada de ese material se sintiera especialmente difícil.
Sin embargo, hubo una noche que fue muy desafiante desde el punto de vista técnico. Filmamos en el ferry de Staten Island. Bill lleva a AJ a una cita en ese ferry y, cuando llegó el momento de rodar esas escenas, no podíamos simplemente detener el servicio, porque el ferry de Staten Island es un medio de transporte en funcionamiento en la ciudad de Nueva York.
La única opción era filmar en los dos últimos recorridos de la noche para que hubiera menos gente. La ciudad de Nueva York nos dijo que podíamos grabar allí, pero únicamente con diez personas, una sola cámara, una vez en el trayecto hacia Staten Island y una vez en el trayecto de regreso a Manhattan. Cada recorrido dura unos 35 minutos y era una escena larga.
Así que corrimos con todo nuestro equipo para subir al ferry. Creo que hicimos tres tomas en un sentido y tres tomas de regreso para conseguir toda la escena.
La tensión que todos sentimos tratando de lograr esa escena tan importante entre los dos la hizo muy emocionante. Fue un poco como hacer teatro, donde todo sucede prácticamente en vivo y obtienes lo que obtienes. Incluso había niños al fondo señalando la cámara e intentando distraernos. Fue una noche de rodaje realmente salvaje y también muy inolvidable.