Como es habitual en la Copa del Mundo, hacia el final del certamen la Fifa hace un cambio en el balón con el que se vienen jugando las instancias previas. El Mundial 2026 no fue la excepción y Gianni Infantino, presidente de la organización, ya presentó el nuevo diseño de la esférica.
A lo largo de la fase de grupos y las fases posteriores de eliminación directa, la redonda usada fue de cuatro colores: verde por México, azul por Estados Unidos, rojo por Canadá y un agregado de blanco como color neutro.
Según lo dio a conocer en las últimas horas Infantino, para los cuatro últimos partidos, el balón tendrá un color más neutro, azul-negro, con unos tintes dorados y rojos. También tendrá consignado “Trionda final”, que hace alusión a las fases decisivas de la actual cita orbital.
De acuerdo a la explicación de la marca que diseña la pelota (Adidas), a través del nuevo patrón se busca incorporar referencias a las ciudades de Dallas, Atlanta, Miami y Nueva York-Nueva Jersey, que albergarán los juegos de las finales.
Misma tecnología
El Trionda, desarrollado por Adidas como balón oficial de la Copa Mundial 2026, incorpora avances tecnológicos diseñados para mejorar tanto el rendimiento en la cancha como la precisión de las decisiones arbitrales.
Su principal innovación es la tecnología Connected Ball, que integra un sensor de movimiento de 500 Hz capaz de registrar cada contacto con el balón y enviar datos en tiempo real al sistema VAR. Esta información ayuda a detectar toques mínimos en jugadas de fuera de juego, manos y otras acciones determinantes del partido.
En el aspecto deportivo, el Trionda presenta una inédita construcción de cuatro paneles termosellados con costuras profundas, una superficie texturizada y grabados en relieve que optimizan la estabilidad aerodinámica, el agarre y la precisión del vuelo, incluso bajo lluvia o alta humedad. Además, su diseño sin costuras reduce la absorción de agua y mantiene un comportamiento uniforme durante todo el encuentro.
Los datos entregados por la Fifa en la previa anunciaban que este sería uno de los balones más avanzados en la historia de los Mundiales, al combinar ingeniería, tecnología y rendimiento de élite.
Sensor fue protagonista
En medio del partido de dieciseisavos de final entre Croacia y Portugal, la tecnología que le añadieron al Trionda protagonizó una polémica fuerte en el Mundial 2026.
A raíz de un supuesto roce que hubo por parte de un jugador croata que invalidó un gol a su favor, salió la explicación de la Fifa sobre cómo funcionan los sensores que fueron, por primera vez, utilizados en la esférica.
“Según los datos proporcionados por la tecnología Connected Ball alojada dentro de la Trionda, se demostró que HUBO CONTACTO por parte del #20 de Croacia, Igor Matanović, en la jugada previa al gol contra Portugal, lo que permitió al árbitro determinar correctamente el fuera de juego y anular el gol”, apuntó la organización para esclarecer todo.
“Los sensores IMU alojados dentro del balón Trionda son capaces de detectar cualquier contacto leve, mostrado a los espectadores en la transmisión como un ‘gráfico de latido cardíaco’, y permitiendo a los oficiales un nivel sin precedentes de datos para tomar decisiones rápidas y precisas”, indicó.