La Selección Colombia puede verse beneficiada debido a la guerra de poderes que existe en la FIFA y que tiene a Gianni Infantino contra las cuerdas. El actual presidente de la entidad mundial quedó mal parado tras la iniciativa de llevar los eventos estrella ante los agentes privados. Esta medida abrió una fuerte discusión en el mundo y generó un rechazo absoluto.
Esta mala salida fue solamente carne de cañón para sus opositores, que no lo dudaron y se mostraron ante el mundo. Quedó claro que la UEFA de Europa, comandada por Aleksander Ceferin, es la rama que más presión le hace a Gianni Infantino y preferiría que no siguiera en la presidencia de la FIFA en las elecciones de marzo, a no ser que aumente el dinero a repartir.
En estas últimas horas se conoció el poder aliado que se le unió: la Concacaf, que se creía fiel a Gianni Infantino, mucho más por el Mundial 2026, que se celebró en Norteamérica y fue todo un éxito, y por su estrecha relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Parece que las cosas ya no son así y la amistad no alcanza. La alianza quedó establecida. La oposición UEFA-Concacaf ya está pegando duro en los círculos de Infantino y se conoció el correo enviado que solo le inyecta más presión. El asunto: repartir más dinero en sus asociaciones miembro y así intentar convencer de su reelección.
Con Gianni Infantino tambaleando en el cargo, ambos mandatarios le solicitaron a la FIFA el reparto de al menos 10 millones de dólares para cada una de las 211 federaciones miembro, en un correo que fue enviado al ítalo-suizo en las últimas horas y al que tuvo acceso la Agencia AFP.
Por supuesto, Colombia es miembro de la FIFA y sería beneficiada con este pedido. La FIFA aún no se ha pronunciado. En la Federación Colombiana de Fútbol hacen cuentas, pues esos 10 millones de dólares representan algo más de 31.000 millones de pesos colombianos, unas arcas que estarían listas para ser distribuidas en el desarrollo del FPC y los procesos formativos de las selecciones Colombia.
Lo que dice el correo enviado a Infantino
“La FIFA está a punto de cerrar el ciclo 2023-2026 con unas reservas de alrededor de 6.000 millones de dólares, las más importantes de su historia. Sobre esta base, la FIFA debería abonar al menos 10 millones de dólares a cada una de sus 211 asociaciones miembro durante el ciclo 2027-2030, es decir, un importe total de unos 2.100 millones de dólares”, escribieron los dos dirigentes en una carta de la que la Agencia AFP obtuvo copia.
Esta iniciativa de dos de las confederaciones más críticas con la gestión de Infantino por el escándalo de los inversores privados supone una nueva escalada en la crisis que sacude el mundo del fútbol, pues esas políticas de Gianni fallaron, la UEFA se opuso férreamente y ahora su cargo como presidente está en riesgo. La repartición podría salvarlo.
Ya se ven las elecciones a la presidencia de la FIFA en marzo de 2027, con un Ceferin al acecho por el cargo. Un escrutinio en el que cada voto contará entre las 211 federaciones con derecho al voto.