Los presidentes de la UEFA (Europa) y de la Concacaf (Norteamérica), Alexander Ceferin y Victor Montagliani, respectivamente, se pusieron de acuerdo y lanzaron una ambiciosa estrategia de dinero que podría ser clave en las próximas elecciones a presidente de la FIFA en marzo de 2027.


Con Gianni Infantino tambaleando en el cargo, ambos mandatarios le solicitaron a la FIFA el reparto de al menos 10 millones de dólares para cada una de las 211 federaciones miembro (Colombia incluida), en un correo que fue enviado al ítalo-suizo en las últimas horas.
“La FIFA está a punto de cerrar el ciclo 2023-2026 con unas reservas de alrededor de 6.000 millones de dólares, las más importantes de su historia. Sobre esta base, la FIFA debería abonar al menos 10 millones de dólares a cada una de sus 211 asociaciones miembro durante el ciclo 2027-2030, es decir, un importe total de unos 2.100 millones de dólares”, escribieron los dos dirigentes en una carta a la que la Agencia AFP obtuvo copia.
Esta iniciativa promovida por dos de las confederaciones más críticas con la gestión de Infantino por el escándalo de inversores privados apenas finalizó el Mundial 2026, supone un nuevo episodio en la crisis que sacude el mundo del fútbol, pues esas políticas de Gianni fallaron, la UEFA se opuso férreamente y ahora su cargo como presidente está en riesgo.

UEFA y Concacaf, que alegaron haber “examinado la situación financiera y los presupuestos” publicados por la FIFA, cuestionan la legitimidad de este proyecto con privados de por medio en sus eventos, que según la instancia mundial buscaba “liberar el potencial comercial” de su competición estrella (Mundiales).
Europa y Norteamérica piden más dinero
“La FIFA ya tiene la capacidad de pagar mucho más a sus federaciones miembros a partir de sus propias reservas, sin ninguna cesión de participaciones en sus competiciones y sin pedirles nada a cambio”, aseguran Ceferin y Montagliani.
“Incluso después de una distribución de este tipo (de al menos 2.100 millones de dólares), las reservas financieras de la FIFA no bajarían de aproximadamente 1.500 millones de dólares en ningún momento durante el próximo ciclo”, añaden los dirigentes.
A principios de agosto, la UEFA y la Concacaf, así como la AFC asiática, habían tratado de sumar a su causa a la “familia del fútbol” (exjugadores, técnicos, dirigentes), profundamente dividida tras el proyecto abortado.

La petición puede cambiar el futuro, pues se vislumbran las elecciones a la presidencia de la FIFA en marzo de 2027 con un Ceferin al acecho por la presidencia. Un escrutinio en el que cada voto contará entre las 211 federaciones con derecho a sufragar y donde Infantino ya no tiene la fuerza de años atrás.
