El Gobierno nacional puso sobre la mesa una nueva estrategia de política comercial que busca fortalecer la producción local sin afectar el acceso de las empresas a materias primas e insumos que no se fabrican en el país.
La iniciativa, denominada por el Ejecutivo como el primer gran decreto de “aranceles inteligentes”, fue publicada para comentarios antes de su expedición y plantea ajustes diferenciados a los impuestos de importación según las necesidades de cada sector productivo.
La propuesta surge en un contexto marcado por el aumento de importaciones provenientes de países con los que Colombia no tiene acuerdos comerciales vigentes y por los esfuerzos del Gobierno para impulsar la reindustrialización de la economía.
Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la medida busca mejorar las condiciones de competencia para las empresas nacionales, promover una mayor utilización de la capacidad instalada y fortalecer los encadenamientos productivos.
A diferencia de los esquemas tradicionales, donde los aranceles suelen aplicarse de manera uniforme, el nuevo modelo plantea un tratamiento diferenciado. En aquellos sectores donde existe producción nacional con capacidad de crecimiento, el Gobierno propone elevar o ajustar la protección arancelaria para favorecer a las empresas locales frente a la competencia importada.
Entre las actividades que podrían verse beneficiadas por esta estrategia figuran industrias como la del acero, la madera, el plástico, la metalmecánica y la petroquímica, sectores considerados estratégicos dentro de la política de reindustrialización impulsada por la administración de Petro.
Sin embargo, la medida también contempla un enfoque distinto para las industrias exportadoras. En el caso del sector textil y de confecciones, por ejemplo, el proyecto prevé la reducción o incluso la fijación de aranceles del 0 % para materias primas e insumos que no se producen en Colombia y que son necesarios para la fabricación de bienes destinados a mercados internacionales.
La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas, explicó que la intención es construir una estructura arancelaria más técnica y estable, capaz de responder a las necesidades específicas de cada cadena productiva.
Según la funcionaria, la estrategia busca proteger la producción nacional donde existen capacidades industriales para expandirse, al tiempo que facilita el acceso a insumos estratégicos que permitan mejorar la competitividad de las empresas colombianas.
El diseño de la propuesta fue resultado de mesas de trabajo entre el Gobierno y representantes de distintos sectores empresariales. Durante estas conversaciones, los gremios expusieron preocupaciones relacionadas con competencia externa, costos de producción y acceso a materias primas, elementos que fueron considerados en la construcción del proyecto.
Mientras una mayor protección puede impulsar la producción local en algunos sectores, también existe el desafío de evitar incrementos en costos para industrias que dependen de insumos importados.
Por ahora, el proyecto se encuentra en etapa de consulta pública tras haber recibido el aval del Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior.
Una vez finalice este proceso, el Gobierno podrá avanzar hacia la expedición definitiva de una medida que podría modificar parte de las reglas de importación y producción para varios sectores de la economía colombiana.