Después de un periodo de ajuste posterior a la pandemia, la cartera colombiana vuelve a crecer en términos reales, impulsada principalmente por los segmentos de vivienda y microcrédito, y por una recuperación gradual del consumo. Sin embargo, el ritmo comienza a moderarse y persisten señales de deterioro en algunos segmentos.
El escenario está marcado además por tasas de interés elevadas y menores desembolsos, factores que pueden afectar la capacidad de pago de hogares y empresas.
Para la Asociación Colombiana del Ecosistema de Crédito, Cobranza y BPO (COLCOB), esto obliga a mejorar la originación, fortalecer la gestión del riesgo y desarrollar estrategias de recuperación más precisas.
De acuerdo con el Banco de la República, la deuda de los hogares equivale al 45,4 % de la cartera total de las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera. A esto se suma que, para julio de 2026, la tasa de interés bancario corriente para crédito de consumo y ordinario fue certificada en 19,19 % efectivo anual, mientras la tasa de política monetaria se ubica en el 12 %.
Este panorama también está acompañado por la aparición de nuevos actores en el mercado de crédito y por una mayor participación de entidades no vigiladas en el endeudamiento de los hogares.
Para el sector, esta dinámica hace necesario ampliar el análisis sobre quiénes están otorgando financiación, bajo qué condiciones y cómo se están gestionando los riesgos asociados.
En este contexto se realizará el 22.º Congreso Internacional de Crédito, Cobranza y BPO 2026, el 2 y 3 de septiembre en el Club El Nogal, en Bogotá. El encuentro reunirá a entidades financieras, empresas de cobranza y BPO, proveedores tecnológicos y expertos nacionales e internacionales.
Uno de los ejes será la transformación tecnológica del sector. La inteligencia artificial, la analítica de datos, la automatización y la ciberseguridad ya están siendo incorporadas en procesos de originación, contactabilidad y recuperación.
El reto, según COLCOB, no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino en determinar dónde generan valor y cómo utilizarlas de manera responsable, protegiendo los datos y los derechos de los consumidores.
“Tenemos que entender que la sostenibilidad del ecosistema depende de que todos los actores trabajemos bajo una lógica de colaboración. El reto es construir un modelo que permita invertir en transformación, proteger a los consumidores en dificultades y fortalecer la competitividad del sector”, explicó Gloria Urueña, directora ejecutiva de COLCOB.
La agenda también abordará la experiencia del cliente, nuevos modelos de recuperación, compra de cartera, insolvencia, seguridad jurídica y prevención del fraude.
Por otro lado, cerca del 70 % de las empresas afiliadas a COLCOB son MiPymes, por lo que el gremio considera que los costos de transformación tecnológica, contratación y ciberseguridad también deben hacer parte de la discusión sobre competitividad empresarial.
Para COLCOB, el desafío no consiste únicamente en aumentar la colocación, sino en crecer de manera sostenible, entender los cambios en el consumidor y mantener a quienes enfrentan dificultades dentro del crédito formal.