En medio de un semestre marcado por el disparo en el precio del combustible y la incertidumbre del proceso electoral, LATAM Airlines Colombia presentó este martes los resultados de su primer semestre de 2026, durante el “LATAM Day”.
La CEO de la aerolínea en el país, Erika Zarante Bahamón, explicó que el conflicto armado entre Irán y Estados Unidos disparó el precio del combustible, especialmente el Jet Fuel, el cual tenía una proyección para finales de año de 90 dólares y ha incrementado ahora hasta los 200 dólares, un golpe severo en una industria donde el combustible representa entre el 30 % y el 35 % de los costos operativos. A esto se sumó el freno en la demanda de pasajeros durante mayo y junio por la coyuntura electoral y el Mundial de fútbol. Pese a ello, LATAM se mantiene como el segundo operador aéreo más relevante del país, con más de 5,2 millones de pasajeros transportados y un NPS del 69 %.
Otro punto fundamental para LATAM son las expectativas frente al nuevo gobierno. La aerolínea planteó una agenda de cinco puntos: fortalecer la infraestructura aeroportuaria (incluyendo el proyecto El Dorado Max y el monitoreo de slots), recuperar la institucionalidad de la Aerocivil, garantizar el suministro de combustible (incluida la habilitación del Jet A), avanzar en la descarbonización del sector sin penalizar su crecimiento y revisar la estructura de tasas y cargos aeroportuarios.
Zarante destacó también el papel del Avión Solidario tras el reciente terremoto en Venezuela: ocho vuelos cargueros, más de 300 toneladas de ayuda y más de 330 personas transportadas (entre rescatistas, médicos, voluntarios y repatriados), con un retorno social estimado (SROI) de 3,03 millones de dólares. Cincuenta de esas toneladas fueron recolectadas voluntariamente por colaboradores de la aerolínea.
En el frente de carga, Juan Ospina, subgerente comercial internacional, reportó 450.000 toneladas transportadas y una facturación de 780 millones de dólares, con un crecimiento del 3 % frente al mismo semestre de 2025, a pesar del alza en aranceles y costos laborales que golpea al sector floricultor. La compañía inauguró además dos frecuencias semanales entre Bogotá y Ámsterdam. En el mercado doméstico, Gabriela Mejía, subgerente de carga nacional, señaló un market share del 46 % (cuatro puntos más que en 2025) y un liderazgo del 58 % en la ruta Bogotá-San Andrés, clave para el abastecimiento de la isla.
Por otro lado, Paula Montoya, jefe de Alianzas de LATAM Pass, presentó al programa como el primero de Latinoamérica y el séptimo a nivel mundial, con 59 millones de socios en la región y 4,5 millones en Colombia, cifra que la aerolínea espera llevar a 5 millones antes de fin de año. Montoya anunció los nuevos “Bonos LATAM Pass”, beneficios intermedios entre categorías pensados para mantener el compromiso de los viajeros frecuentes.
El evento cerró con el lanzamiento de la segunda colección de “Segundo Vuelo”, la línea de artículos elaborados con textiles reciclados de los uniformes de la aerolínea, esta vez inspirada en la biodiversidad de San Andrés, en colaboración con Laura Cifuentes, fundadora del emprendimiento colombiano ENTINTA. Este proyecto de economía circular busca dar una nueva vida a prendas y materiales textiles, plásticos y de madera que dejan de cumplir su función original dentro de la operación de la aerolínea.