Hace tres años, la operadora de telecomunicaciones brasileña Telecall fue una de las ganadoras de la subasta de espectro para el desarrollo de la tecnología 5G en Colombia, realizada por el MinTIC. Sin embargo, no pudo cumplir a tiempo con las exigencias de dicha licitación, lo que ha generado malestar en el sector de las telecomunicaciones.
Dentro de esta subasta se adjudicaron cuatro bloques de 80 MHz en la banda de 3.500 MHz, por un valor de $ 1,37 billones. Este valor representó para el país una inversión cercana a los $ 28 billones durante los siguientes diez años, es decir, $ 2,8 billones anuales en promedio.
Como parte de sus obligaciones, los operadores debían impulsar el desarrollo de proyectos de conectividad en las zonas rurales con una inversión equivalente a $ 389.711 millones, lo que permitiría que 1.191 instituciones educativas del país tuvieran acceso a fibra óptica de internet por 20 años.
La empresa Telecall se comprometió a pagar $ 318.000 millones en 20 años y la primera suma, que tenía un valor de $ 41.500 millones, debía ser entregada el 12 de noviembre de 2024.
El problema llegó cuando el inversionista que iba a financiar la operación en Colombia se echó para atrás por la incertidumbre del sector; la crisis de WOM y la fusión de Tigo y Movistar generaron dudas sobre la rentabilidad del mercado de telecomunicaciones. Sin ese dinero, Telecall no fue capaz de pagar en los tiempos establecidos ni de entregar la póliza de cumplimiento exigida, según el Ministerio.
Es por esto que el MinTIC resolvió sancionar al operador brasileño con $ 7.422 millones, de los cuales $ 4.286 millones hacen referencia al “incumplimiento de la obligación de realizar oportunamente el primer pago de la contraprestación económica” y $ 3.135 millones, al “incumplimiento de la obligación de constituir y presentar oportunamente la garantía de cumplimiento y la póliza de responsabilidad civil extracontractual previstas en el artículo 15 de la Resolución MinTIC 498 de 2024″.
De acuerdo con esto, pese a que Telecall logró regularizar su situación, el MinTIC dejó claro que pagar tarde no borra la infracción. La empresa se salvó de perder el permiso del espectro (una medida que el ministerio evaluó y descartó por desproporcionada), pero no de la multa. El hecho de haber pagado y entregado las pólizas dentro de los cinco días hábiles siguientes a la notificación formal de cargos sí le redujo la sanción en un 75 % por cada cargo, lo que bajó la cifra de la sanción de casi $30.000 millones a los $7.422 millones finales.
Lo que falta por ver es si la compañía tiene con qué construir el 5G que prometió. La empresa conserva su permiso de espectro por 20 años, sus garantías están vigentes y la deuda con el MinTIC está saldada. Telecall tendrá que encontrar otro camino para desplegar una red que debería estar conectando instituciones educativas rurales en todo el país.