El sector bancario anunció un paquete de alivios para las personas y empresas afectadas por el terremoto del 10 de agosto, que podría beneficiar a cerca de 2,8 millones de usuarios ubicados en las zonas impactadas. Las medidas incluyen periodos de gracia de hasta un año, modificaciones en las condiciones de los créditos y la suspensión temporal de procesos de cobro.
Asobancaria informó que cada entidad definirá los beneficios que aplicará y las condiciones para acceder a ellos, de acuerdo con sus políticas internas y la situación particular de cada cliente. Los bancos deberán informar directamente los canales habilitados para presentar las solicitudes.
Entre las alternativas planteadas están periodos de gracia de hasta 12 meses para los casos de mayor afectación, así como la redefinición de plazos y condiciones de los préstamos y tratamientos especiales en materia de intereses. El plan también contempla medidas para proteger el historial crediticio de los damnificados y suspender temporalmente las gestiones de cobro jurídico y prejurídico.
La emergencia igualmente afectó la operación física del sistema financiero. Según Asobancaria, 533 oficinas bancarias registraron afectaciones, equivalentes al 4 % de las sucursales del país y al 34 % de las ubicadas en Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca. Las entidades trabajan en el restablecimiento de esos puntos de atención.
Mientras se recupera la infraestructura, los canales digitales de las entidades operan al 100 %, y las sucursales que no presentan daños estructurales mantienen la atención al público, de acuerdo con el gremio.
Los bancos también ofrecerán atención prioritaria a los clientes ubicados en las regiones golpeadas por el sismo, con trámites simplificados y una evaluación individual de cada caso. Esto implica que los beneficios no serán necesariamente iguales para todos los afectados ni se aplicarán de forma automática.
Asobancaria indicó que estas medidas se suman a las acciones adoptadas por el Gobierno Nacional en el marco de la declaratoria de desastre. El gremio recomendó a los damnificados contactar directamente a su entidad financiera para conocer qué alternativas están disponibles según su nivel de afectación y las obligaciones que tengan vigentes.
Jonathan Malagón, presidente del gremio, expresó la solidaridad del sector con las familias que perdieron a sus seres queridos o enfrentan la pérdida de su hogar, su negocio o su medio de vida por el terremoto y reiteró que todos los clientes cuentan hoy con un canal de comunicación con su banco.
Entidades como el BBVA Colombia informaron la apertura de 11 oficinas que tenían cierre preventivo en los departamentos de Caldas, Valle del Cauca y Tolima. Al tiempo que el Banco Popular hizo lo mismo con sus sucursales en Quibdó, Manizales y Tuluá.