Colombia enfrenta el mayor desafío de ajuste fiscal entre las principales economías de América Latina. Así lo advierte Oxford Economics en un informe reciente en el que señala que el deterioro de las finanzas públicas exigirá varios años de correcciones y que los cambios políticos, por sí solos, no serán suficientes para estabilizar la deuda.
Según el análisis, elaborado por Joan Domene, economista jefe para América Latina de la firma, Colombia registraría un déficit primario equivalente al 3,2 % del producto interno bruto (PIB) al cierre de 2026. Sin embargo, para impedir que la deuda pública continúe aumentando, necesitaría alcanzar un superávit primario cercano al 1 % del PIB.
Esto significa que el país debe realizar un ajuste de 4,2 % del PIB, la mayor brecha de sostenibilidad fiscal entre las cinco economías analizadas: Brasil, México, Chile, Perú y Colombia.
El balance primario corresponde a la diferencia entre los ingresos y los gastos del Gobierno, sin incluir el pago de intereses de la deuda.
Oxford Economics considera que cerrar esa distancia será especialmente difícil por las rigideces del gasto público y la resistencia del Gobierno de Abelardo De La Espriella a aumentar los impuestos.
Aunque el Ejecutivo cuenta con una mayoría de derecha en el Congreso, favorable en principio a su orientación económica, la consultora advierte que lograr acuerdos para recortar el gasto será complicado.
Además, estima que las reformas destinadas a impulsar el crecimiento económico difícilmente producirán resultados suficientes para cerrar el desequilibrio fiscal.
El informe señala que el próximo proyecto de ajuste fiscal del Gobierno y la misión que realizará el Fondo Monetario Internacional en noviembre serán pruebas decisivas para evaluar su compromiso con el saneamiento de las finanzas públicas.
Pese a que prevé una mejoría gradual, Oxford Economics calcula que el ajuste seguirá incompleto cuando termine el mandato presidencial en 2030.
La firma también destaca que las expectativas de políticas económicas más favorables al mercado han contribuido a reducir las primas de riesgo soberano en Colombia. No obstante, advierte que esa mayor confianza de los inversionistas no elimina las dificultades fiscales.
El aumento de los intereses reales, el bajo crecimiento y la debilidad de la inversión han elevado los superávits necesarios para estabilizar las deudas públicas de América Latina.
Para Oxford Economics, el principal riesgo regional no es una crisis inmediata de deuda, sino un período prolongado de ajustes insuficientes y crecimiento débil, que termine elevando aún más los costos del endeudamiento.
Brasil necesita un superávit primario cercano al 2 % del PIB y México uno de 1,5 %, mientras Chile y Perú presentan condiciones fiscales más favorables.
“El cambiante panorama político de América Latina ofrece oportunidades para el ajuste fiscal, aunque la reelección de Lula en Brasil evidencia las diferencias en los enfoques de política económica de la región. Las agendas económicas orientadas al mercado podrían fortalecer la confianza de los inversionistas, pero lograr superávits primarios sostenidos seguirá siendo difícil, independientemente de la inclinación política de los gobiernos”, indica el informe.