Mientras cientos de aficionados seguían con atención el partido entre Colombia y Suiza por los octavos de final del Mundial 2026, un robo masivo sorprendió a decenas de visitantes del centro comercial Plaza Claro, en el occidente de Bogotá. Al regresar al parqueadero tras el encuentro, varios propietarios encontraron sus vehículos con daños y reportaron el hurto de autopartes y pertenencias personales.
De acuerdo con los reportes conocidos hasta el momento, al menos diez vehículos resultaron afectados durante la tarde del martes 7 de julio. Entre los elementos robados se encuentran principalmente espejos retrovisores, además de computadores portátiles, celulares, maletas, documentos y otros objetos de valor que permanecían en el interior de los automotores. Algunos propietarios también denunciaron que las puertas de sus carros habían sido forzadas.
El hallazgo se produjo una vez terminó el compromiso deportivo, cuando los conductores regresaron a recoger sus vehículos. Las víctimas acudieron al Centro de Atención Inmediata (CAI) de la Policía para presentar las denuncias correspondientes y solicitaron a la administración del centro comercial el acceso a las grabaciones de las cámaras de seguridad con el fin de identificar a los responsables.
Las autoridades iniciaron la recolección de testimonios y la revisión del material de videovigilancia para establecer la cantidad de personas, cómo ingresaron al parqueadero y cómo salieron para cometer el hurto. La investigación también busca determinar si fue una acción con previa planeación o si los delincuentes aprovecharon la alta concentración de personas que asistió a la transmisión del partido para cometer el robo.
Aunque las autoridades y la administración del centro comercial no han informado el monto de las pérdidas, una estimación preliminar permite dimensionar el impacto económico del robo. Solo el reemplazo de los espejos retrovisores de los al menos diez vehículos afectados podría representar entre 3 millones y 6 millones de pesos, tomando como referencia el costo promedio de esta autoparte en vehículos de gama media, sin incluir posibles reparaciones adicionales.
Si a esto se suman los computadores portátiles, celulares, maletas y otros objetos de valor que, según las denuncias de las víctimas, fueron sustraídos del interior de los automotores, el perjuicio económico podría ascender a varias decenas de millones de pesos. No obstante, hasta el momento no existe un balance oficial sobre el valor total de las pérdidas.
Plaza Claro emitió un comunicado en el que lamentó lo sucedido y aseguró que activó de manera inmediata los protocolos de seguridad y atención establecidos. La administración informó que brindará acompañamiento a los usuarios afectados y que, junto con la empresa de seguridad privada, iniciará un proceso de reconocimiento económico para cubrir los daños materiales, conforme al procedimiento que se defina para ese fin.
El centro comercial también confirmó que entregó a la Policía las grabaciones de las cámaras de seguridad y otros registros tecnológicos para facilitar la investigación, además de reforzar los esquemas de vigilancia en los accesos y zonas de parqueo.
Por otro lado, en cuanto a la responsabilidad de los parqueaderos frente a la seguridad de los vehículos y los bienes de sus usuarios. De acuerdo con lo señalado por la Superintendencia de Industria y Comercio, estos establecimientos tienen la obligación de velar por la seguridad de lo que se les confía y, según las particularidades de cada situación, podrían llegar a tener responsabilidad si se demuestra que hubo deficiencias en sus medidas de seguridad o en la manera en que prestaron el servicio.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades recomendaron a los ciudadanos evitar dejar computadores, celulares, dinero, documentos u otros objetos de valor dentro de los vehículos, verificar que queden completamente cerrados y reportar cualquier situación sospechosa al personal de seguridad o a la Línea 123.