Tras la definición de las elecciones en Colombia y la ratificación de la victoria del candidato derechista Abelardo De La Espriella sobre Iván Cepeda, de la izquierda, empezó formalmente el empalme entre el Gobierno saliente de Gustavo Petro y la nueva administración. En medio de este proceso se han dado varias discusiones.
Una de ellas recae sobre el sistema pensional y los cambios que haría el nuevo Gobierno; además, hay duda acerca de cómo maniobraría las modificaciones que propuso Petro y que siguen en revisión en la Corte Constitucional, a través de la reforma pensional.
La idea de Petro era que Colpensiones fuera el único fondo pagador del sistema y en el que la mayoría de los trabajadores del país cotizara de manera obligatoria. De La Espriella frenaría esos cambios, que buscan sacar a los fondos privados del juego.
El plan de gobierno del nuevo mandatario propone que en el sistema de jubilaciones se mantenga el derecho a elegir libremente qué fondo debería administrar los recursos ahorrados para la pensión.
Esto causaría que Colpensiones deje de ser el mayor administrador de recursos y que el Gobierno no pueda disponer de ellos, sino que se queden en un plan de ahorro.
Pese a ello, sí existe una medida que el Gobierno entrante mantendría: el bono pensional para adultos mayores en situación de pobreza. Sin embargo, este seguiría implementándose a través del subsidio de Colombia Mayor. Además, aumentaría el giro de este programa, que pasaría a $ 400.000 mensuales.
Varias medidas buscarían darle un vuelco total a la forma en que se maneja la economía. Tanto así que hace algunas horas el presidente electo ordenó al ministro de Hacienda designado preparar un paquete de decretos que reduzcan el gasto público.