El Gobierno del presidente electo, Abelardo De La Espriella, comenzará a marcar distancia frente a la política de incrementos del salario mínimo aplicada durante el último año.

Así lo anticipó el ministro designado de Hacienda, Miguel Gómez, quien aseguró que la próxima discusión sobre el aumento del salario para 2027 estará guiada por criterios de sostenibilidad económica y productividad.
En entrevista con Caracol Radio, Gómez afirmó que la administración buscará que el próximo ajuste sea más moderado que el incremento del 23 % aprobado para 2026, al considerar que este tipo de alzas no pueden mantenerse cuando superan ampliamente el comportamiento de la inflación.

“Tenemos que volver a una política salarial racional, que proteja el poder adquisitivo de las personas de menores ingresos”, manifestó el futuro jefe de la cartera de Hacienda, al explicar que el objetivo será encontrar un equilibrio entre mejorar los ingresos de los trabajadores y preservar la estabilidad de la economía.
El funcionario designado también cuestionó la magnitud del incremento decretado para 2026, al señalar que este respondió más a criterios políticos que técnicos.
“Nosotros no podemos aumentar el salario mínimo cuatro o cinco veces por encima de la inflación, como se hizo de manera populista en el 2025 para el 2026”, afirmó durante la conversación con la cadena radial.

Según Gómez, el nuevo Gobierno considera que los aumentos salariales deben estar respaldados por el crecimiento de la productividad del país.
De esta manera, las decisiones buscarán evitar efectos negativos sobre el empleo, la competitividad empresarial y la inflación, factores que suelen entrar en el debate cuando los incrementos salariales superan ampliamente el desempeño de la economía.

Las declaraciones anticipan un cambio de enfoque en las negociaciones que tradicionalmente se realizan entre el Gobierno, los empresarios y las centrales obreras para definir el salario mínimo de cada año.
