El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, respondió a la controversia que generaron unas declaraciones suyas en las que afirmó que el arroz “ya no es negocio” y pidió a productores evaluar otros cultivos.
Según el funcionario, sus palabras fueron sacadas de contexto y la recomendación estaba dirigida específicamente a zonas de La Guajira donde, asegura, el cereal ha mostrado bajos rendimientos y altos costos.
La polémica comenzó después de que circulara un video de un encuentro con productores de La Guajira y Cesar, realizado en Urumita.
Allí Dangond afirmó: “No siembren arroz, no es negocio el arroz. Es muy riesgoso, necesita mucha agua”, y propuso considerar cultivos como el marañón, que, según dijo, se adapta mejor a las condiciones de la región.
Las palabras provocaron críticas de productores y congresistas, en momentos en que el sector arrocero enfrenta problemas por bajos precios, costos de producción y afectaciones climáticas.
Algunos representantes del sector interpretaron el mensaje como una recomendación general para abandonar el cultivo en el país. Congresistas de las comisiones quintas también cuestionaron la posibilidad de sustituir arroz por otros productos.
Dangond salió posteriormente a precisar su posición en un video publicado en la cuenta del Ministerio de Agricultura en Instagram.
“El arroz que no se puede seguir sembrando es el de La Guajira”, afirmó. Según el ministro, productores de la zona han acumulado “más de cinco quiebras seguidas”, incluso con acceso a agua de distritos de riego.
El funcionario sostuvo que el problema es de productividad y rentabilidad.
“Si el clima no nos permite tener más de ocho o nueve toneladas por hectárea de arroz con riego, con unos costos que superan los 10 millones de pesos, no sembremos arroz porque el precio no da para compensar esos costos y esos bajos rendimientos”, explicó.
Dangond extendió el llamado a mejorar la eficiencia a otras regiones, entre ellas Tolima, al tiempo que diferenció esos casos de situaciones extraordinarias como la de Casanare.
Allí, según el Ministerio, las inundaciones de julio redujeron la productividad promedio de 5,5 a 4,2 toneladas por hectárea y dejaron a los productores con deudas por cientos de miles de millones de pesos. El Gobierno anunció medidas para aliviar y reperfilar esas obligaciones.
La aclaración ocurre además mientras el Ministerio prepara un nuevo esquema para la cadena arrocera desde 2027. La cartera ha planteado integrar financiamiento, producción, transformación y comercialización para enfrentar problemas como las fluctuaciones de precios y las ineficiencias productivas.
Dangond insistió en que su propuesta no consiste en acabar la producción nacional de arroz, sino en evitar cultivos que, por condiciones de clima, disponibilidad de agua, costos y rendimiento, no resulten sostenibles económicamente.
En La Guajira, su planteamiento es orientar parte de la producción hacia alternativas que demanden menos agua y se ajusten mejor a las condiciones de la región.