Alex Saab, empresario colombiano y exministro del régimen venezolano, se declaró culpable este martes ante una corte federal de Miami, por conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas, en un nuevo giro de uno de los casos judiciales más emblemáticos vinculados al círculo cercano de Nicolás Maduro.
La audiencia se llevó a cabo ante la jueza federal Kathleen M. Williams, quien aceptó el cambio de declaración de Saab, de 54 años, después de que el empresario hubiera negado inicialmente las acusaciones tras su regreso a Estados Unidos en mayo de este año.
De acuerdo con documentos judiciales y reportes de medios estadounidenses, Saab alcanzó un acuerdo con la fiscalía federal mediante el cual se comprometió a colaborar con las investigaciones en curso y aceptó la confiscación de 195 millones de dólares considerados producto de actividades ilícitas.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Saab participó durante años en una red de corrupción ligada al programa de alimentos CLAP, creado por el Gobierno venezolano. Según la acusación, el empresario habría utilizado compañías ficticias, registros de embarque falsificados y contratos irregulares para obtener millonarios beneficios de la importación de alimentos destinados a Venezuela durante el régimen de Nicolás Maduro.
La investigación también señala que parte de los recursos obtenidos fueron transferidos a través del sistema financiero estadounidense y posteriormente ocultados mediante complejas operaciones internacionales. Los fiscales afirman además que las actividades de Saab se extendieron posteriormente a negocios relacionados con la comercialización de petróleo de PDVSA, en medio de las sanciones impuestas por Washington al régimen venezolano.
Álex Saab adquirió relevancia internacional en 2020, cuando fue detenido en Cabo Verde durante una escala aérea. Tras un largo proceso judicial, fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos federales. Sin embargo, en diciembre de 2023 fue liberado por la administración de Joe Biden como parte de un intercambio de prisioneros con Venezuela que permitió la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos por Caracas.
Después de regresar a Venezuela, Saab fue incorporado al gobierno chavista y ocupó el cargo de ministro de Industrias y Producción Nacional. No obstante, su situación volvió a cambiar tras la captura de Nicolás Maduro por parte de autoridades estadounidenses el pasado 3 de enero y su posterior traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico. Saab fue entregado nuevamente a Washington en mayo de este año por cuenta del gobierno interino de Delcy Rodríguez.
Su comparecencia inicial ante una corte estadounidense el 18 de mayo. En julio se había declarado inocente, pero en las últimas semanas comenzaron a surgir señales de una posible negociación con la fiscalía después de que el tribunal suspendiera el juicio que estaba previsto para noviembre.
La fiscalía no ha revelado públicamente el alcance de la colaboración acordada por Saab ni si esta incluirá testimonios en otros procesos judiciales actualmente en curso, aunque se especula que podría ser un testigo clave en el caso de Nicolás Maduro por narcotráfico y posesión de armas, pero que podría ser extendido a otros cargos criminales.